Héctor Rustherford Guerrero Flores, conocido como el Niño Guerrero y señalado como líder del Tren de Aragua, pasó a la clandestinidad desde 2023 mientras…
Héctor Rustherford Guerrero Flores, conocido como el Niño Guerrero y señalado como líder del Tren de Aragua, pasó a la clandestinidad desde 2023 mientras en Venezuela se negaba públicamente la existencia de esa organización criminal, a la que se atribuyen delitos en varios países de Suramérica y en Estados Unidos.
El desmentido oficial sobre la banda
Desde 2018, el Tren de Aragua extendió sus operaciones por Colombia, Perú, Chile y Estados Unidos, donde fue vinculado con asesinatos, extorsiones, secuestros, tráfico y trata de personas, entre otros delitos. Pese a ello, voceros del chavismo insistieron durante años en que se trataba de una construcción mediática.
En abril de 2024, Yván Gil afirmó en un encuentro con el canciller colombiano Luis Gilberto Murillo que el Tren de Aragua era una ficción creada por la mediática internacional, al igual que otras etiquetas que, dijo, no existían.
Meses después, Nicolás Maduro sostuvo que la banda había sido extinguida en 2023 con la intervención de la Cárcel de Tocorón, en el estado Aragua, el penal que funcionaba como centro de operaciones de la estructura criminal.
La fuga del líder y la búsqueda oficial
Guerrero, de 42 años, estaba prófugo desde 2023. Escapó días antes del cierre de Tocorón, cuando las autoridades venezolanas dieron por desmantelada la organización con la toma del penal.
Tras ese operativo, organismos de seguridad publicaron en redes sociales una imagen con su fotografía, identificación y los delitos por los que era requerido: homicidio, secuestro y terrorismo. Sin embargo, no volvió a ser capturado.
La ubicación en el sur de Venezuela
En diciembre de 2023, InSight Crime informó que informes obtenidos ubicaban al Niño Guerrero en Las Claritas, una zona minera del estado Bolívar, donde habría muerto en un bombardeo conjunto de Estados Unidos. Ese territorio estaba bajo el dominio de Yohan José Guerrero, alias Johan Petrica, cofundador del Tren de Aragua y dedicado a la extracción ilegal de oro en el sur de Venezuela.
Ambos coincidieron en Tocorón hace más de una década. La investigación también indicó que acuerdos con funcionarios del Gobierno resultaron clave para que Guerrero convirtiera el Arco Minero del Orinoco en su refugio.
Según ese mismo reporte, hasta la campaña electoral de Maduro llegó la influencia de la organización en las minas de Las Claritas y, durante las elecciones del 28 de julio de 2024, los mineros habrían sido presionados para votar por él.
Señalamientos de protección y un fiscal detenido
Cuatro meses después de la fuga, en enero de 2024, el entonces fiscal general Tareck William Saab anunció la detención de Renny Amundaraín, un funcionario cercano al chavismo, acusado de extorsionar al Niño Guerrero para obtener la libertad de su madre y de otros familiares.
El funcionario permanece detenido.
Recompensa y antecedentes penales
El Niño Guerrero llegó a convertirse en uno de los delincuentes más buscados de Suramérica. Estados Unidos ofrecía cinco millones de dólares por información que permitiera su captura. Washington lo señaló de transformar al Tren de Aragua, nacida como una pandilla carcelaria centrada en la extorsión y el soborno, en una organización criminal con alcance continental.
Guerrero inició su trayectoria delictiva en 2000, cuando tenía 17 años. Nació y creció en Santa Rita, cerca de Maracay, y luego fue enviado a la prisión de Tocorón, de la que escapó en 2012 para regresar en 2013.
Su expediente reúne cuatro acusaciones por 12 delitos cometidos entre 2005 y 2013, entre ellos homicidio intencional y ocultamiento de arma de guerra, de acuerdo con la investigación de la periodista venezolana Ronna Risquez.
En Tocorón cumplía una condena de más de 17 años de prisión impuesta en 2018. En ese momento, la Fiscalía pidió aumentar la pena ante el Tribunal Supremo de Justicia, y la magistrada Elsa Janeth Gómez Moreno declaró con lugar la solicitud en febrero de 2018, aunque no se conocen más detalles del proceso.
Durante su permanencia en Tocorón, Guerrero vivió rodeado de lujos dentro del penal, en una casa de dos pisos donde recibía visitantes, con acceso a piscina, campo de béisbol, discoteca y hasta un zoológico.
Los otros nombres al frente de la estructura
Con la atención puesta de nuevo sobre la organización, también reaparecen los nombres de Yohan José Romero, alias Johan Petrica, y Giovanni Vicente Mosquera Serrano, alias Giovanny o El Viejo, este último considerado uno de los líderes de la estructura criminal en la capital colombiana. Por ambos, Estados Unidos ofrece nueve millones de dólares.
Para varios conocedores del Tren de Aragua, Petrica es el verdadero jefe de la organización y el ideólogo del modelo de gobernanza criminal que nació en Tocorón y luego se expandió hacia Las Claritas. El comisionado Marcos Pérez llegó a describirlo como una figura de enorme poder dentro de la banda.