Citi considera que el alza de las tasas de interés en Estados Unidos ya no basta para anticipar una caída de las acciones en Wall Street. El banco sostiene que la relación histórica entre los rendimientos de los bonos y las valoraciones bursátiles se ha debilitado, pero advierte que el optimismo de los inversionistas podría estar llevando las cotizaciones por encima de lo que justifican los fundamentos.
Scott T. Chronert, estratega de renta variable estadounidense de Citi, afirmó que las tasas todavía influyen en las expectativas económicas, aunque su efecto sobre los múltiplos bursátiles y el traslado de capital entre acciones y bonos sería menor que en décadas anteriores. El análisis del banco detecta que la relación inversa entre los rendimientos de los bonos del Tesoro a diez años y las valoraciones de las acciones perdió fuerza, sobre todo desde comienzos de los años 2000.
El índice supera el rango estimado por Citi
El S&P 500 cotiza a 22,4 veces sus beneficios, frente a un rango de valor razonable de entre 17,1 y 22,1 veces calculado por Citi. El modelo considera las tasas, las expectativas de ganancias, el crecimiento económico, la inflación y los diferenciales crediticios. El banco atribuye parte de la resistencia del índice al impulso de la inteligencia artificial y a cambios estructurales en la composición de los inversionistas, pero plantea que las valoraciones también pueden reflejar optimismo excesivo.
La divergencia se observa entre sectores: desde finales de agosto, los grupos cíclicos y defensivos sensibles a las tasas han retrocedido, mientras las compañías de crecimiento han mostrado más resistencia. Las expectativas de beneficios asociadas con la inteligencia artificial y el mayor peso de esas empresas en el índice contribuyen a esa diferencia.




