Holanda se convirtió en uno de los primeros países del mundo en construir carreteras elaboradas con plásticos totalmente reciclados.

KWS, de VolkerWessels, con las empresas Wavin y Total trabajaron en la fabricación de esta vía con bloques de polímero bajo a través de su proyecto PlasticRoad. El objetivo era usar la mayor cantidad de plástico posible.

El primer prototipo se inauguró en septiembre de 2018 en Zwolle, una ciudad de Holanda, en este caso diseñado solo para bicicletas. La pista contiene sensores para controlar el rendimiento de la carretera.

«Este primer piloto es un gran paso hacia una carretera sostenible y preparada para el futuro hecha de residuos de plástico reciclado. Cuando inventamos el concepto, no sabíamos cómo construir un PlasticRoad; ahora sabemos», dijeron los inventores Anne Koudstaal y Simon Jorritsma.

Esta ruta de 30 metros es el equivalente a 218 mil vasos plásticos o 500 mil tapas de botellas de plástico aproximadamente. De acuerdo a la página oficial de este proyecto, estas vías «incluyen almacenamiento de agua, tránsito de cables y tuberías, los caminos de calefacción y la generación de energía».

La contaminación por plásticos en el mar es uno de los problemas ambientales más graves del planeta. Una botella de plástico puede tardar entre 100 y mil años en degradarse.

Esta es una opción que permite reutilizar este material en lugar de quemarlos, que es una práctica altamente perjudicial, o dejar que sigan contaminando el mar y afectando a la fauna.

PlasticRoad, además, evitará «los millones de toneladas de CO2 que se emiten a la atmósfera debido a la producción y el tendido de asfalto», reseñó la página Noticias Ambientales. 

«El plástico ofrece todo tipo de ventajas en comparación con la construcción de carreteras actuales, tanto en la colocación de carreteras como en el mantenimiento», señaló Rolf Mars, director de la subdivisión de carreteras de VolkerWessels, al diario británico The Guardian.

De acuerdo a este diario, los caminos de plástico son más livianos, reducen la carga en el suelo y como son huecos, facilita la instalación de cables y tuberías de servicios públicos debajo de la superficie. 

La vía podría soportar temperaturas entre 40 y 80 grados centígrados y solo tomaría semanas para instalarlas. Los bloques se prefabrican en la empresa y luego se trasladan hasta el lugar destinado para la pista. La duración de estas es de hasta tres veces más que una carretera común.

Por su parte, el diario The Guardian indicó que Harmen Spek, perteneciente al grupo anti-plástico Plastic Soup, advirtió que «las pequeñas partículas de plástico podrían penetrar en el ambiente debido al calor, el desgaste y el agua».