Cómo demócratas y republicanos redibujan distritos en EE UU
Texas y California abrieron una nueva pugna por los mapas electorales. Doce estados ya movieron sus distritos antes de tiempo, algo inusual desde el siglo XIX.
Las elecciones legislativas de medio mandato en Estados Unidos llegan marcadas por los intentos de demócratas y republicanos de redibujar los mapas electorales a su favor, una práctica conocida como manipulación partidista de distritos.
En este ciclo, ambos partidos trazaron nuevas demarcaciones para tratar de sumar escaños. El primer movimiento fue de los republicanos en Texas, donde el Congreso estatal, bajo presión de Donald Trump, aprobó el año pasado un mapa con el que esperan ganar cinco puestos en estas elecciones. California respondió en noviembre con la Proposición 50, un referéndum que aprobó un mapa diseñado para dar cinco escaños a los demócratas y borrar así la ganancia republicana en Texas.
Cómo se manipulan los mapas
La redistribución de distritos suele hacerse una vez por década, después de cada censo. Desde 2025, doce estados han intentado adelantar ese proceso. Según la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales, no se redibujaban tantos mapas a mitad de década desde el siglo XIX.
El método suele apoyarse en dos técnicas. La primera es empaquetar, que consiste en concentrar a los votantes del rival en pocos distritos donde ese partido gana con una ventaja tan amplia que desperdicia votos. La segunda es fragmentar, que reparte a esos electores entre varios distritos para dejarlos en minoría en todos.
En total, 12 estados modificaron sus mapas congresionales para las legislativas de medio mandato del 3 de noviembre. Los cambios buscan aportar hasta 15 escaños a los republicanos y seis a los demócratas, aunque esas proyecciones no están garantizadas porque se basan en encuestas y estimaciones desactualizadas.
Otros cinco estados intentaron redibujar sus mapas sin éxito. En Indiana, Carolina del Sur y Maryland, las propuestas murieron en el Senado estatal; en Kansas, los republicanos no reunieron los votos para superar el veto de la gobernadora, y en Georgia la legislatura no aceptó debatir la iniciativa.
Los mapas comparan cada distrito antes y después del rediseño, según el resultado que obtuvieron Donald Trump o Kamala Harris en las presidenciales de 2024. En varios casos, el cambio parece pequeño, pero el efecto puede ser grande: en el distrito 1 de Carolina del Norte, donde ya ganó Trump pero gobierna un demócrata, la ventaja republicana sube de 3 a 12 puntos.
El cálculo del cambio neto de escaños compara, en cada estado, el reparto previsto con el mapa anterior y con el nuevo, de acuerdo con las fuentes citadas. Los colores muestran qué candidato ganó cada distrito en 2024 y por cuántos puntos, según el cálculo de The Downballot sobre ambos mapas; no representan una previsión para noviembre. Por eso el número de distritos de cada color no siempre coincide con el cambio neto de escaños, ya que algunos distritos ganados por Trump están hoy en manos demócratas. Los límites de los distritos proceden de la Oficina del Censo de Estados Unidos y de las legislaturas estatales. Los mapas de Misuri, Nueva York y Virginia no aparecen porque sus distritos no han cambiado.