Leonardo “Hollywood” Sánchez ganó el 26 de septiembre la faja Continental de las Américas de la categoría welter de la Asociación Mundial de Boxeo en el gimnasio de la Federación Argentina de Boxeo, en Buenos Aires, tras vencer por decisión unánime al senegalés Touba Niang.

El boxeador venezolano, nacido en el hospital Victorino Santaella y criado entre Los Teques y San Antonio de Los Altos, dijo que su carrera deportiva se ha movido entre el karate, las artes marciales mixtas y el boxeo, disciplina en la que terminó de consolidarse como profesional.

Del combate callejero al ring

Sánchez relató que de niño y adolescente fue impulsivo y que solía meterse en problemas cuando veía injusticias en la escuela o en el liceo. Según su versión, su madre lo inscribió en karate para canalizar esa energía, y desde allí empezó en los deportes de contacto.

Más tarde practicó artes marciales mixtas desde los 13 años y se mantuvo activo hasta cerca de los 18. En ese recorrido, dijo que solo tuvo una pelea en esa disciplina y la ganó por nocaut, pero sintió que le faltaba algo más y decidió inclinarse por el boxeo.

El apodo y una carrera en ascenso

El púgil contó que primero trabajó con el promotor Jairo Cuba, con quien hizo unas cinco peleas, y luego entrenó con Ángel Pacheco, a quien atribuye parte importante de su formación. Después, de acuerdo con su relato, Rafael Morón lo llevó a la etapa de títulos y también le puso el apodo de “Hollywood”, por un estilo que consideró elegante y vistoso.

Sánchez afirmó que ha peleado entre las divisiones welter y superwelter, y que en esa ruta obtuvo la corona nacional en 154 libras, además de los títulos de Fedebol y de las Américas de la AMB en 147 libras. También señaló que su récord es de 22 victorias, 15 por nocaut, y una derrota que calificó como “un robo descarado” en Rusia, donde enfrentó a Khuseyn Baysangurov.

Tras la pelea en Buenos Aires, Sánchez aseguró que la victoria le abrió nuevas puertas dentro y fuera de la AMB. Dijo que ahora le toca esperar para ver hasta dónde puede llevarlo el impulso de ese triunfo.