Ni bien han transcurrido tres meses de la histórica depuración y despeje del mercado Las Pulgas y asoma el primer lunar: de nuevo una montaña de basura se asoma a la vista de todos  en una de las entradas del popular mercado.

Al menos la mitad del espacio para estacionar está ocupado por los desechos; cartón, plástico y restos de alimentos –dispuestos, muchas veces, por los mismos trabajadores del mercado—, se acumulan para formar una montaña de, al menos, dos metros de altura.

 
Mientras PANORAMA hacia un registro fotográfico del lugar, algunas personas se acercaron a expresar su descontento con las autoridades por lo que ellos creen “es un nuevo abandono”.

 Otros aseguraron que “se llevaron los escombros, se llevaron los hierros y las cabillas y nos dejaron el sucio”.

Además de la basura, otra realidad que vive Las Pulgas son las aguas negras. Quienes intentan entrar a hacer sus compras —por el estacionamiento— deben atravesar un puente de piedras improvisadas, que las mismas personas que conviven en el lugar hicieron, para poder sortear el poso de aguas servidas que corta las dos zonas que anteriormente era una.

El pasado  26 de septiembre se inició un proceso  de intervención del centro de la ciudad, incluida Las Pulgas, de donde no se ha retirado la presencia militar, pero las deficiencias del aseo persiste.