En medio de nuevas tensiones por el estrecho de Magallanes y las Malvinas, Chile y el Reino Unido intensificaron sus gestos diplomáticos: Francisco Pérez Mackenna mantuvo una reunión en Londres con su homólogo británico, Ed Miliband, mientras el embajador británico en Santiago, David Concar, respaldó en Punta Arenas una ruta marítima hacia el archipiélago.
Londres y Punta Arenas, en la misma secuencia diplomática
El encuentro entre Pérez Mackenna y Miliband buscó, según lo expresado por el canciller chileno, “elevar nuestra relación a un nuevo nivel de asociación estratégica”. En esa conversación, ambos destacaron minerales críticos, inversiones, comercio exterior y geopolítica en la región.
En paralelo, Concar regresó a Punta Arenas, ciudad que la nota describe como un punto clave para los isleños y para Londres. Allí defendió la nueva ruta marítima que conectará esa ciudad con la capital del archipiélago y sostuvo que se trata de un asunto “estrictamente comercial y privado”.
La publicación de David Concar en X acompaña esa línea de argumentación sobre los vínculos entre privados.
Una ruta con fecha de inicio y impacto regional
La fecha señalada para la apertura de esa operación es el 11 de noviembre, cuando el carguero Danstar, de Easter Island Naviera, inaugurará la ruta comercial marítima entre Chile y las Malvinas con carga logística para el abastecimiento de las islas. La nota añade que esa conexión también se prepara para un escenario de boom petrolero en el territorio disputado.
El texto también señala que el gobierno argentino pidió la semana pasada ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar medidas cautelares para frenar la extracción de crudo prevista por Navitas y Rockhopper entre 2027 y 2028. Además, menciona que hay voces que temen una escalada por las sanciones endurecidas contra empresas que hagan actividades con las Malvinas.
En ese clima, la nota recuerda que no hay una bilateral de ese nivel entre Argentina y Gran Bretaña desde septiembre de 2024, cuando Diana Mondino y David Lammy coincidieron al margen de la Asamblea General de las Naciones Unidas.
La tensión por el estrecho de Magallanes sigue abierta
El artículo suma que sobre el estrecho de Magallanes hubo fuertes tensiones recientes entre Argentina y Chile. En ese contexto, Pérez Mackenna insistió en que “la soberanía de Chile sobre el Estrecho de Magallanes en su totalidad es indiscutible” y pidió a las autoridades argentinas ser responsables con sus declaraciones.
También recordó que los límites, según su planteo, están zanjados por el Tratado de 1881 y el Tratado de Paz y Amistad de 1984. Más adelante, ratificó el respaldo histórico de Chile a la soberanía argentina sobre las Malvinas, aunque defendió a Punta Arenas para mantener sus vínculos comerciales con ese territorio insular.
La nota sostiene además que, mientras Londres refuerza su relación con Santiago, en la capital británica hay quienes plantean trabas para el ingreso de Argentina a la OCDE o para el avance de su acercamiento al Acuerdo Transpacífico.




