# Las rocas de Bennu guardaban un enfriamiento inesperado

> Las muestras de OSIRIS-REx muestran que la superficie de Bennu no solo es porosa: también está llena de fracturas, y eso altera cómo pierde calor.

Por Wladimir A.C. · 26 de octubre de 2026 · Tecnología

Cuando la sonda OSIRIS-REx llegó al asteroide Bennu en 2018, la misión se topó con una paradoja: las mediciones indicaban que el cuerpo se calentaba de día y se enfriaba por la noche como si estuviera cubierto por material fino, pero la zona de toma de muestras resultó ser un terreno rocoso y difícil.

## La porosidad no bastaba para explicar el calor

Durante años, ese comportamiento térmico fue un misterio. Un grupo de la Universidad de Arizona propuso una explicación en un estudio publicado en [Nature Communications](https://www.nature.com/articles/s41467-026-68505-1): las muestras traídas a la Tierra revelan un material muy poroso, pero también una red extensa de fracturas en su interior.

La porosidad ayuda a que el calor se disipe más rápido, aunque no explica por sí sola una inercia térmica tan baja como la observada en Bennu. La clave, según ese trabajo, estaría en la combinación de poros y grietas, que cambia la forma en que la roca conserva o pierde temperatura.

## Las pruebas de laboratorio y los modelos apuntan a las grietas

Para comprobarlo, el equipo usó termografía lock-in, una técnica que ilumina una parte de la muestra con un láser y sigue cómo se propaga el calor alrededor. Esa prueba, aplicada a partículas diminutas, confirmó que la inercia térmica seguía siendo muy parecida a la medida antes por el telescopio Spitzer en 2007.

Después, simulaciones por ordenador llevaron el análisis a una escala mayor y reforzaron la misma conclusión: las fracturas explican el enfriamiento acelerado que desconcertó a los científicos. Un resumen del hallazgo publicado por [ScienceDaily](https://www.sciencedaily.com/releases/2026/10/261018205101.htm) destacó que la incoherencia aparente no venía de un fallo de medición, sino de la estructura interna del material.

## Un dato que cambia cómo se interpreta un asteroide

El hallazgo tiene una consecuencia directa: ya no basta con extrapolar la inercia térmica observada desde telescopios o sondas al tamaño real de las rocas. En Bennu, la estructura interna importa tanto como el aspecto externo, y eso obliga a medir más variables antes de sacar conclusiones sobre otros asteroides.

La misión OSIRIS-REx, junto con las sondas japonesas Hayabusa-1 y Hayabusa-2, forma parte del reducido grupo que ha logrado traer material de un asteroide a la Tierra.

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**Fuente:** https://panorama.onl/tecnologia/las-rocas-de-bennu-guardaban-un-enfriamiento-inesperado-20261026-1626.html
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