# Asesinos de Mayerlis se robaron un litro de aceite y trataron de venderlo luego del crimen

> Un dolor incalculable vive la familia Sierra Molina.  La jovencita soñaba con ser criminóloga, dijo su madre.    Danzaba en una iglesia cristiana. ‘Monstruos’ del barrio Villa Margarita llevaban 3 semanas residiendo allí.  No hay palabras que alivien el dolor de Eunice Molina. Su hija menor, Mayerlis Lisseth Sierra, fue violada y asesinada por dos

Por Marian Chávez · 8 de abril de 2016 · Sucesos

![Asesinos de Mayerlis se robaron un litro de aceite y trataron de venderlo luego del crimen](https://panorama.onl/app/uploads/bbce61be1c30912a.jpg)

**Un dolor incalculable vive la familia Sierra Molina.  La jovencita soñaba con ser criminóloga, dijo su madre.    Danzaba en una iglesia cristiana. ‘Monstruos’ del barrio Villa Margarita llevaban 3 semanas residiendo allí.** No hay palabras que alivien el dolor de Eunice Molina. Su hija menor, Mayerlis Lisseth Sierra, fue violada y asesinada por dos vecinos cuando ella fue al médico, porque se sentía mal.   A la adolescente, de 14 años, la halló  desnuda y estrangulada su hermana dentro del  rancho donde vivía, en la invasión Villa Margarita, en San Francisco, el  martes en la tarde. Golpearon a su sobrino de 4 años, quien es especial. 

 Luis Hernández y Raúl Paz “confesaron” su participación en el crimen, dijo la policía. Tenían tres semanas en el barrio.    Tras el asesinato, uno de ellos trató de vender un litro de aceite que robó de la vivienda de la jovencita. Fueron detenidos por Polisur y el Cicpc. Hernández presentó rasguños en el pecho.

 Acabaron con la ilusión de la casa: “Mayerlis soñaba con ser criminóloga, danzaba en la iglesia cristiana a la que asistía. Era muy coqueta”, contó su madre entre lágrimas.   Era muy buena estudiante. Su mamá había comprado harina y aceite vegetal para preparar unas empanadas y celebrar el buen desempeño escolar de Mayerlis. 

 

![](https://panorama.com.ve/app/uploads/7c1d732063af6046.jpg)

 

**El crimen**

“Mami, ese hombre me desnuda con la mirada”, le contó, preocupada,  Mayerlis Lisseth Sierra Molina, de 14 años, a su progenitora, la semana pasada.  El martes  se convirtió en su asesino.    Mayerlis hablaba  de su vecino, Luis   Hernández, de 39 años. Fue quien la violó,  golpeó brutalmente y la estranguló. La dejó  muerta dentro de su rancho. Lo acompañaba  Raúl Paz, de  41.     A ambos les practicaron seis experticias. “Ambos confesaron. Fueron sometidos a los  análisis: pruebas a sus ropas, examen médico forense a los detenidos —donde se observaron rasguños—, a las prendas de vestir de Mayerlis, a los restos de sangre y piel hallados en las uñas de la estudiante —quien se defendió de la agresión—, y al trozo de cuerda con el que la amarraron”, informaron fuentes del Cicpc.    Hernández y Paz solo tenían tres semanas viviendo en la invasión Villa Margarita, en la Zona Industrial,  en San Francisco.

 Desde que llegaron de Paraguaipoa no dejaron de mirar con deseo a  la adolescente, amante de la danza y el baile.

El escabroso femicidio ocurrió dentro del pequeño rancho de acerolit pintado de rosado. En la  entrada, Mayerlis había escrito, de su puño y letra: “Dios bendice esta casa. Dios es bueno”. No  se escuchó un grito de auxilio que alertara a los habitantes de la invasión. Su madre, Eunice Molina, aportó una versión de cómo le arrebataron a la menor de sus cuatro hijas. 

  “Salí al ambulatorio porque me sentía mal, y  aprovechó mi ausencia para matármela. Se saltó la cerca  y la sorprendió  en el rancho donde está la cocina, mientras lavaba los platos del almuerzo”, contó la mujer,   llorando. 

Desde las 12:15 del mediodía, Mayerlis no respondió el celular.  No le escribió ni a su noviecito,  ni a su hermana.

  Presumen que desde ese momento Hernández estaba en la vivienda. Los habitantes creen que el hombre la amenazó con matar a su sobrino de 4 años, quien tiene una condición especial. Mayerlis lo  cuidaba  mientras  su hermana trabajaba. Una vecina,  Rosángel Sánchez,  manifestó que “la hermana de la jovencita   llegó a las 6:30 pm y vio a su hijo con los ojos fuertemente golpeados afuera de la casa. Trató de abrir la puerta, pero no podía. La forzó y cayó el cuerpo de la niña, que colgaba de un mecate”.   

Los gritos de  desesperación retumbaron en la comunidad. Mayerlis fue llevada a  Bomberos del Sur, donde indicaron que “fue violada y tenía la tráquea fracturada producto de la asfixia que le produjeron con una cuerda”. 

La última vez que vieron a Mayerlis    fue cerca de las  4:00 pm, cuando una compañerita la   buscó para ensayar danzas. Preparaban un evento en la iglesia evangélica a la que asistían.  “La llamé desde la cerca. Se  asomó en la puerta,  desde donde me gritó que no iría porque le dolía la cabeza”,  indicó su amiguita, quien acotó que, en la entrada del rancho vecino,   estaba Luis Hernández. “Al verme, se metió las manos en los bolsillos, y me hizo un gesto  con su lengua.  Yo corrí”, acotó.  Se presume que Hernández se aseguraba de  que nadie entrara a la casa, mientras su compinche abusaba de la adolescente.      La humilde vivienda de Mayerlis estaba desordenada por dentro.  Faltaba una licuadora y un litro de aceite, rubro que Luis trató de vender en una bodega cercana,   a las 4:00 pm. Tras conocerse el vil asesinato, la comunidad salió enfurecida y derrumbó un rancho abandonado que estaba frente a la casa de la niña. Los homicidas  no quisieron levantar sospechas y  hasta ayudaron “a buscar a  los culpables”.  Pero la mentira les duró poco. “Capturamos a los homicidas de Mayerlis”, dijo una fuente del Cicpc. La aprehensión se practicó junto al Diep de Polisur. Hernández tenía rasguños en el pecho.  

   La madre de Mayerlis no tenía consuelo para tan  inmenso  dolor: “Me decía que estaba aburrida, que la dejara ir a Colombia con sus otras dos hermanas. Le prometí vender el rancho e irnos,  cuando  terminara el bachillerato”. 

La jovencita cursaría  noveno grado en el colegio  Madre Mercedes de Jesús, en Suramérica. Quería ser criminóloga.    La     soñadora, tranquila, amable y servicial Mayerlis,  que cuidaba a su sobrino, fue velada en su casa y será enterrada hoy en el cementerio San Francisco de Asis.

---

**Fuente:** https://panorama.onl/sucesos/asesinos-de-mayerlis-se-robaron-un-litro-de-aceite-y-trataron-de-venderlo-luego-del-crimen-20160804-0011.html
Publicado por Panorama Online — contenido de libre lectura; se permite citar con atribución y enlace a la URL original.
