# Hace un año fue el último viaje de la turista española asesinada en Maracaibo

> No tenía un solo euro en sus bolsillos. Jesús González Quinta estaba atravesando una crisis financiera por su adicción a los juegos de envite y azar. Trabajaba como taxista en Madrid y tenía su propia línea de transporte, había perdido varios vehículos, su apartamento estaba hipotecado y sus cuentas bancarias habían bajado tan rápido como

Por Otto Rojas · 15 de diciembre de 2015 · Sucesos

![Hace un año fue el último viaje de la turista española asesinada en Maracaibo](https://panorama.onl/app/uploads/4ed28b7211969d21.jpg)

No tenía un solo euro en sus bolsillos. Jesús González Quinta estaba atravesando una crisis financiera por su adicción a los juegos de envite y azar. Trabajaba como taxista en Madrid y tenía su propia línea de transporte, había perdido varios vehículos, su apartamento estaba hipotecado y sus cuentas bancarias habían bajado tan rápido como el declive de una montaña rusa. Desesperado por recuperar su economía, encontró una diabólica solución y una mina de oro en María Liz Cristado López (35).

Siempre estuvo claro de cuál era su intención con ella: asesinarla para conseguir dinero.  El español  buscó en  la ciudad  de Galicia a su víctima; no le importaba su estatura, color de piel o esbelta figura. Solo buscó fijarse en alguien con una específica personalidad… una mujer inmigrante, trabajadora, ingenua  y de temple manejable.

El hombre, de 35 años, encontró a María Liz, una paraguaya que tenía 12 años viviendo en Madrid,  ganándose la vida como doméstica para enviarles dinero a sus dos hijos adolescentes en Asunción.  La mujer vio por primera vez a Jesús en un viaje que hizo para acompañar a su jefa a las playas de Galicia en las vacaciones de agosto de 2013.

“Jesús fue un verdadero actor. Nunca tuvo una buena intención con María Liz, jamás la quiso, nunca le gustó. La vio como su carnada, la utilizó para obtener dinero y resolverse la vida”, expresó  a PANORAMA, Lucy Cristaldo, una de sus cinco hermanas.

Al mismo tiempo que iba avanzando la relación amorosa, iba evolucionando el plan de homicidio. “Después de seis meses de novios, él le propuso matrimonio. Ella estaba un poco dudosa de casarse porque era muy rápido, pero Jesús supo lograr que mi hermana accediera. Estaba ciega de amor por él”, relató Ana Cristaldo.

María Liz firmó el acta de matrimonio sin pensar que también estaba firmando su sentencia de muerte, su esposo acordó con ella en pagarle un seguro de vida por 100 mil euros. Para poder pagarlo vendió  su carro. González conoció en un restaurante de Galicia al sicario que lo ayudaría a ejecutar el crimen.

El venezolano Miguel Devergel lo convenció de matar  a María Liz en Maracaibo con la ayuda de unos amigos criminales. 

Después de darle forma, paso a paso al homicidio, Jesús acordó con Miguel regresar a Venezuela en noviembre para darle muerte a su esposa y así quedarse con el seguro de vida. El pago por el asesinato sería de cinco mil euros. 

En septiembre de 2014 se casaron y tres meses después vendría el crimen. El 4 de noviembre aterrizaron en Caracas en un vuelo procedente de Madrid. Pasarían su luna de miel en el país y después se irían a Paraguay, donde  la turista visitaría a sus hijos.

El 15 de diciembre, María Liz fue asesinada de un tiro en la cabeza  por el gatillero contratado por su esposo, en La Lechuga, al oeste de Maracaibo.

Jesús ya estaba preparado para cuando la policía lo entrevistara por la muerte, estaba consciente que el primer sospechosa iba a ser él. Ya tenía su guión armado y una historia que contar…

Cuando los funcionarios del Cicpc-Zulia llegaron al barrio esa tarde, vieron el cadáver de la mujer tendido en el piso y a su esposo con una mirada aislada y asustado. Temblaba y lloraba, pero no demostraba nervios. La actuación solo duró tres días antes de que Jesús fuera descubierto. Durante ese tiempo estuvo internado en un hospital policial.

A la final, Jesús quedó detenido y deberá pagar condena en una cárcel de Venezuela. Junto a él fueron aprehendidas otras 13 personas.

El cuerpo de María Liz fue repatriado a Paraguay por la embajada de ese país en Venezuela. Fue sepultada en su ciudad natal, Yhú, el pasado 15 de enero.

“Pudo mentirle a la policía y se lo habrán creído; pero jamás engañó a Dios  y tarde o temprano la verdad salió”, dijo la hermana, Ana Cristaldo.

Mañana se cumple un año del crimen y el dolor en el seno de los Cristaldo es el mismo. Mientras Jesús González paga su condena de 22 años dentro del retén El Marite, desde Paraguay los parientes de María Liz emprenden una lucha con la aseguradoras en España para que indemnicen  a los hijos.

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**Fuente:** https://panorama.onl/sucesos/Hace-un-ano-fue-el-ultimo-viaje-de-la-turista-espanola-asesinada-en-Maracaibo-20151215-0007.html
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