# Las zonas verdes sin árboles pierden fuerza contra el calor

> Una investigación de la Universidad de Granada advierte que no basta con sumar áreas verdes: la sombra y la copa de los árboles son decisivas para enfriar las ciudades.

Por Reinaldo Faria Nava · 20 de julio de 2026 · Salud

![Las zonas verdes sin árboles pierden fuerza contra el calor](https://panorama.onl/app/uploads/28e46db3b25ac7e4-305.webp)

Claves

- El proyecto ACTERCA, liderado por David Hidalgo de la Universidad de Granada, estudió el comportamiento térmico de las zonas verdes en las ocho capitales andaluzas.

- Los árboles de gran porte y copa densa pueden reducir la temperatura ambiental entre 3 y 5 ºC.

- Las áreas verdes con escasa cobertura arbórea pierden gran parte de su capacidad para amortiguar el calor.

Las ciudades enfrentan olas de calor más intensas y duraderas, y la investigación liderada por la Universidad de Granada sostiene que un espacio verde sin arbolado suficiente pierde gran parte de su capacidad para actuar como refugio climático urbano.

## La sombra de los árboles marca la diferencia

Los primeros resultados del proyecto ACTERCA, dirigido por el investigador David Hidalgo, analizaron el comportamiento térmico de las zonas verdes en las ocho capitales andaluzas con ayuda de satélites, modelización climática, inteligencia artificial y cámaras térmicas.

La conclusión principal es clara: la capacidad de enfriamiento depende de los árboles de gran porte y copa densa. Son ellos los que consiguen reducir la temperatura ambiental entre 3 y 5 ºC en comparación con zonas dominadas por pavimentos impermeables o albero.

3 a 5 ºC reducción de temperatura ambiental frente a pavimentos impermeables o albero
En ese sentido, la Universidad de Granada subraya que aumentar la superficie verde por sí solo no garantiza protección efectiva frente al calor. Lo decisivo es diseñar espacios con buena sombra y evapotranspiración, algo que solo ofrecen ciertas especies y estructuras de arbolado.

Diseño urbano y calor

La investigación destaca que no basta con que un espacio se vea verde: sin una cobertura arbórea densa, su eficacia para bajar la temperatura cae de forma notable.

## Las soluciones deben adaptarse a cada ciudad

El estudio también señala que no existen recetas universales. En Sevilla y Málaga, el problema principal está en el albedo; en Córdoba, en la densidad edificatoria y la impermeabilización del suelo; y en Granada, la geometría de los barrios históricos, con calles angostas, ofrece una resiliencia térmica superior a la de los nuevos desarrollos urbanísticos.

La discusión, además, ya no se limita al confort térmico. Una revisión sistemática publicada en [Dialnet](https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=10565856) advierte que el urbanismo todavía explora poco el potencial de estos espacios para impulsar la biodiversidad urbana o la mitigación climática a largo plazo.

Ese mismo enfoque plantea que los refugios climáticos deben entenderse como soluciones multiescalares: no basta con una plaza aislada, sino con una red interconectada. La ciencia propone clasificar los espacios según su uso, desde alivio temporal hasta asistencia crítica durante desastres.

## El problema también es social

El mayor obstáculo, según el texto, no es solo térmico. Un parque bien climatizado no sirve de mucho si quienes más sufren el calor no pueden acceder a él o no se sienten integrados.

Un análisis del IERMB sobre la red de refugios de Barcelona mostró [profundas vulnerabilidades interseccionales](https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=9180525), ya que los ingresos económicos, el género y el origen cultural condicionan quién utiliza realmente estos espacios.

La desigualdad geográfica y de renta también aparece en un informe de Greenpeace España, que alerta de una grave desprotección frente a las olas de calor en los sectores más vulnerables de la población y plantea el acceso al confort térmico como un derecho fundamental.

Otro obstáculo es institucional. [Una revisión a nivel europeo](https://iris.polito.it/handle/11583/3011393) que analizó 97 iniciativas en 88 ciudades encontró una desconexión entre las estrategias nacionales de adaptación climática y las prácticas locales.

El diagnóstico final es directo: para enfrentar el calor extremo, las ciudades necesitan más que metros cuadrados pintados de verde. Requieren ecosistemas urbanos densamente arbolados, bien distribuidos y socialmente justos.

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**Fuente:** https://panorama.onl/salud/las-zonas-verdes-sin-arboles-pierden-fuerza-contra-el-calor-20260720-0344.html
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