# Agricultura doméstica, comer lo que plantas en casa

> Cultivar y cosechar los alimentos en nuestra propia casa para autoabastecernos, consumir productos de calidad y ecológicos. El año 2020 ha dejado algo claro: vivir en entornos urbanos, en espacios domésticos reducidos y no poder salir de casa, puede resultar muy agobiante. Tras el confinamiento y con las restricciones de movilidad impuestas por todos los

Por Sara D. · 29 de diciembre de 2020 · Salud

## Cultivar y cosechar los alimentos en nuestra propia casa para autoabastecernos, consumir productos de calidad y ecológicos.

El año 2020 ha dejado algo claro: vivir en entornos urbanos, en espacios domésticos reducidos y no poder salir de casa, puede resultar muy agobiante.

Tras el confinamiento y con las restricciones de movilidad impuestas por todos los países, sin importar hasta donde han llegado, cuál es su intensidad o cómo de duraderas han sido estas prácticas, millones de personas han descubierto que **la vida en las áreas rurales puede ser muy gratificante.**

**Respirar aire puro, desconectar de la realidad y relajarse con actividades como las manualidades, la agricultura o la jardinería**, es lo que ha librado a muchas personas de sufrir problemas mentales de cierta gravedad.

En ese escenario se mueve una práctica cada vez más común, que es la de volver en parte a los orígenes con el tema de la agricultura. **Cultivar y cosechar los alimentos en nuestra propia casa para autoabastecernos**, consumir productos de calidad y ecológicos y sobre todo no dependientes de productores ni intermediarios.

**Agricultura vertical o agritectura**

En este sentido, la situación más envidiable es la de **vivir en un área rural pero teniendo a mano todas las facilidades de la vida urbana**, con su oferta cultural, sus servicios, sus conexiones…

En muchas ciudades esto es posible a través de los **huertos urbanos**, pero estas instalaciones suelen estar reservadas, en la mayoría de los casos, para personas mayores, desempleados o colectivos vulnerables.

Para poner solución a esto nace lo que se conoce como **agritectura**, que es **una fórmula en la que van de la mano la agricultura urbana y la tecnología**. Las granjas verticales que están cada vez más presentes en muchas ciudades, con techos verdes en los edificios, responden a este fenómeno.

Lo mismo hacen **la tecnología hidropónica o aeropónica o el uso de luz artifical LED para cultivar plantas**. La idea es sacar partido del espacio disponible y echar mano de la tecnología para fomentar la agricultura sostenible y de autoconsumo también en las ciudades.

**Huertos domésticos, pero no rentables**

Para poner en marcha estos métodos **no es necesario un gran dispendio económico ni de espacio**, pues con una superficie mínima y escogiendo **cultivos que necesitan poco mantenimiento**, se pueden conseguir buenos resultados.

Obviamente,**la idea no es lograr grandes cosechas, sino que esta actividad sirva de ayuda a la economía doméstica**, que se generen hábitos saludables para el hogar y que introduzca también nociones necesarias sobre sostenibilidad y consumo racional.

Los huertos domésticos no son rentables, pero sí muy satisfactorios, y si hay niños en casa, o personas mayores, puede ser una **actividad intergeneracional, una fórmula para estrechar hábitos y reforzar los vínculos familiares.**

**¿Cómo crear un huerto doméstico en casa?**

Todos estos motivos, y especialmente el año 2020 tan caótico que hemos vivido, invita a muchas familias a interesarse por la agricultura doméstica. La primera recomendación para conseguir un huerto en casa es acudir a blogs o páginas especializadas y leer sobre el tema. En podemos encontrar algunas claves para ello.

Tras este paso, que es el inicial y que nos va a dirigir en nuestro propósito, hay que ser conscientes de lo que queremos crear y del espacio que tenemos disponibles. Un huerto urbano o doméstico, por pequeño que sea, requiere de mucho trabajo, incluso cuando lo que se cultiva son solo **plantas aromáticas que sirven de condimento.**

Por ello, **cuando hay espacio para ello deberemos empezar con superficies abarcables, pequeñas**, unos 10 ó 15 metros cuadrados e iniciarnos con cultivos sencillos. Las lechugas o los rabanitos rojos son una buena opción, pues en poco más de un mes desde su plantación ya se podrán cosechar. Además, no son muy sensibles a las plagas.

Otro consejo interesante es **hacer compost casero, es decir, incidir en el aprovechamiento de los desechos orgánicos**. Todas las cáscaras de fruta y verdura que consumamos en casa, así como las de huevos, se pueden echar en una zona de compostera con lombrices, para que vayan descomponiendo estos restos y finalmente sirva como abono para enriquecer el huerto.

La presencia de un huerto en casa, ya sea en el interior, o en un espacio exterior como una terraza o un jardín, es una buena idea para **pasar tiempo de ocio de calidad**y reducir la dependencia del consumo en supermercados, pero no podemos considerar esta actividad como una alternativa encaminada hacia el enriquecimiento económico.

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**Fuente:** https://panorama.onl/salud/agricultura-domestica-comer-lo-que-plantas-en-casa-20201229-0659.html
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