# Oposición en el exilio marcó la agenda radical

> Analistas opinan que la dirigencia debe “respetar” y “acordar” con la que sigue en Venezuela. Presidente  de la Cámara de Comercio Venezolano-Argentina no cree que Europa retire embajadores.   La oposición en el exilio llevó la crisis de Venezuela al podio de la comunidad internacional en 2018, pero al mismo tiempo, según los expertos, terminó

Por Thiany Rodríguez - Caracas · 26 de diciembre de 2018 · Política y Economía

![Oposición en el exilio marcó la agenda radical](https://panorama.onl/app/uploads/c9e0f39b46bcdf17.jpg)

**Analistas opinan que la dirigencia debe “respetar” y “acordar” con la que sigue en Venezuela. Presidente  de la Cámara de Comercio Venezolano-Argentina no cree que Europa retire embajadores.**

 

La oposición en el exilio llevó la crisis de Venezuela al podio de la comunidad internacional en 2018, pero al mismo tiempo, según los expertos, terminó siendo el ala más radical frente a las acciones contra el gobierno del presidente Nicolás Maduro, con planteamientos como la intervención militar, mayores sanciones, la activación de la Carta Interamericana y la denuncia migratoria.

En principio, la agenda en el exterior, que arrancó tras las fracasadas reuniones de diálogo en República Dominicana, despertó el interés de  países de Latinoamérica, Europa y Estados Unidos.Dirigentes como Julio Borges, expresidente de la Asamblea Nacional, Antonio Ledezma, exalcalde de Caracas y representantes de la llamada Voluntad Popular Internacional, integrada principalmente por Carlos Vecchio,  fueron recibidos por primeros mandatarios, cancilleres, y jefes de los foros mundiales como la OEA y la ONU.

La expectativa  entre la población era alta, pero  con el paso de los meses y sin que se observaran resultados, la estrategia fue evaporándose, y hoy la comunidad internacional sigue a la espera de que la dirigencia interna y en el exterior se ponga de acuerdo y recupere terreno electoral y capacidad negociadora.

Diputados del Parlamento, en calidad de anonimato, expresaron que aunque los líderes en el exterior intentaron una salida a la crisis, también fueron “hostiles y renuentes” para conciliar, y actuaron muchas veces “como cancilleres de la oposición”.

“Se negaron a participar en las elecciones presidenciales, apoyaron el llamado de abstención electoral y algunos aprovecharon el financiamiento internacional para radicarse cómodamente en el exilio. Esto debe acabarse, se requiere la unidad y volver al terreno democrático, siempre agradeciendo la ayuda que nos den otras naciones”, dijo la persona consultada.

Antes de las elecciones presidenciales del 20 de mayo, la oposición en el exterior obtuvo el quórum de más de 40 países, e incluso concretó que muchos de ellos abrieran las puertas a los venezolanos que migran y facilitaran los trámites de permanencia y legalidad; aún así “no pudo concretar los cambios que se necesitaban en el país”, dice el periodista y analista, Oscar Arnal.

Pero destaca Arnal que el rol que jugó  fue fundamental en los primeros meses. “Lo primero a resaltar es por qué esa dirigencia está fuera del país, ha sido perseguida, tuvo incluso que salir por los caminos verdes, muy desesperadamente, es la oposición más golpeada, ellos son los más arrinconados de todos, muchos se fueron sin sus bienes, y por esa razón la posición de ellos es más radical que lo que pueden pensar quienes están en el país”.

“Están convencidos que la salida pasa por lo que ellos plantean. No creen en el diálogo, están arrinconados y como no se les respetaron sus derechos, son más radicales, pero en lo que la oposición interna y externa coinciden es en la necesidad de cambio y que sea lo más rápido posible”, prosiguió Arnal.

En ese sentido, Arnal opina que “en algún momento deberán ponerse de acuerdo, “los de aquí y los de allá”, el tema es el cómo, “los que están en el exilio no creen en las posibilidades de diálogo y siguen empujando en la dirección de presionar para que haya una salida, los términos no lo sabemos, y lo que estamos viendo ahora es un debate alrededor del 10 de enero”.

Para el politólogo Nicmer Evans los exiliados que “hacen todo lo posible para restablecer la democracia desde afuera, tienen un reconocimiento”, pero “todo tiene sus matices”.

 Explica que hay dos enfoques en cuanto a este tema, el de una  “política extremista que busca una intervención extranjera, y otros que buscaron el auxilio y apoyos para un proceso de facilitación y negociación”. 

“Yo soy de los que piensa que la política con P mayúscula debe tener la capacidad de articular la acción internacional con la movilización nacional y la posibilidad de incidir a la transformación por la vía democrática, no necesariamente  por lo electoral”. 

Explica Evans que “no toda la democracia se resume en elecciones, el 23 de enero de 1958 no fue escenario electoral, fue una resolución de actores nacionales influyendo de manera directa en la salida de una dictadura, digo esto un poco para ilustrar el 23 de enero del siglo 21, de lo que debería apoyar esa dirigencia en el exilio”.

“Pero los actores de mayor peso en el exilio parecieran estar un poco más de acuerdo con tratar de presionar  a que haya una intervención, y hay un cuestionamiento de fondo (…), es un error garrafal pensar que alguien fuera del país va a resolver los problemas”.

 La recomendación de Evans es que la dirigencia en el exterior también “tenga respeto por aquellos que estamos intentando hacer los cambios desde adentro, sin intervención extranjera pero con la compresión de la necesidad del apoyo internacional que necesitamos para poder salir a la crisis, no es fácil hacer este balance”.Sobre este tema, el presidente  de la Cámara de Comercio Venezolano-Argentina (Cavenarg), Benjamín Tripier, recientemente afirmó que analiza a la oposición venezolana en dos bloques, en la interna y en la del exilio que en su opinión “está atomizada con unos puntos de vistas, opositores piden cierre de embajadas,  otros que aumenten las sanciones, no hay un criterio”. “Yo no creo que la Unión Europea vaya a retirar sus embajadores, Estados Unidos va a seguir con la estructura consular que tiene aquí, pienso que Argentina puede servir más estando presente que afuera, no veo a Canadá o Brasil  (…). Yo estoy seguro de que el político venezolano que está pidiendo el cierre de embajadas, puede ser una víctima de su propia solicitud. El día que necesite una ayuda, esa embajada no va a estar abierta”.“Hay que analizar los pro y los contra de esta propuesta, pareciera que todo está alrededor de la toma de posesión de Maduro, todo parece que es el 10 de enero, es la propuesta que escuchamos sobretodo de Colombia”, subrayó Tripier.

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**Fuente:** https://panorama.onl/politicayeconomia/oposicion-en-el-exilio-marco-la-agenda-radical-20181226-1040.html
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