# Gestiona los berrinches y las pataletas del niño

> Es común que los niños hagan berrinches, sobre todo si están entre los 2 y 4 años de edad y normalmente cuando ocurre, tiene un fin comunicativo: “el berrinche nos dice que quieren conseguir algo, llamar nuestra atención o evitar una situación de exigencia”, explica la psicóloga Vanessa Muñoz. La especialista destaca que “el hecho

Por Diario Panorama · 20 de diciembre de 2016 · Pitoquito

Es común que los niños hagan berrinches, sobre todo si están entre los 2 y 4 años de edad y normalmente cuando ocurre, tiene un fin comunicativo: “el berrinche nos dice que quieren conseguir algo, llamar nuestra atención o evitar una situación de exigencia”, explica la psicóloga Vanessa Muñoz.

La especialista destaca que “el hecho que esta conducta sea esperada evolutivamente hablando, no quiere decir que no precise de una intervención para que el día de mañana no se instaure cuando nuestro niño sea más grande”.

 

**La psicóloga presenta cuatro acciones para manejar la situación:**

 

 

**1** Anticiparnos: Antes de que pase practiquemos como pedir las cosas.

**2** Si estamos ante un berrinche, no cedamos a la demanda. Si le compro a mi pequeño un helado cuando me lo pide a gritos ¿qué pasará la próxima vez?

**3** Acompañar y validar la emoción: «yo entiendo que estés molesto, pero no puedo comprarte el helado».

**4** Cuando el berrinche ceda entonces podremos conversar con él y hacer alguna conducta reparatoria o practicar la forma adecuada de solicitar. Antes no, ya que ofuscados NADIE (ni niño ni adulto) respondemos bien.

 

 

“La disciplina positiva consiste en ser firmes y amables, estableciendo límites sin que se pierda el respeto (en ambas vías). Colocar límites también es un acto de amor”, dijo la especialista a **PITOQUITO.**

---

**Fuente:** https://panorama.onl/pitoquito/gestiona-los-berrinches-y-las-pataletas-del-nino-20161220-0037.html
Publicado por Panorama Online — contenido de libre lectura; se permite citar con atribución y enlace a la URL original.
