# Presupuesto de ayer y de hoy

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Por Oscar Morales / Economista / omoralesrodriguez@gmail.com · 2 de septiembre de 2017 · Opinión

**Oscar Morales / Economista / omoralesrodriguez@gmail.com**

Según la firma Torino Capital, nuestro PIB  este año será de $199.000 millones  y nuestra deuda es de $193.000 millones. Urge  hacer una priorización de los gastos.

En los albores de 1900, Venezuela tenía un presupuesto nacional donde más del 40%  estaba constituido por gastos militares, mientras que los recursos destinados al sector educación era casi 4 veces menos, además en conjunto el servicio de justicia, salud, divisiones territoriales y las relaciones exteriores no llegaban a totalizar el 35%.  Por aquella época la deuda era insignificante y la partida correspondiente a fomento de las obras públicas era casi 3 veces menos que las del Ejército, según la Ley de Presupuesto Público del año 1905.  Eran los tiempos que nuestro sistema político estaba dominado por el sector castrense desde la A a la Z, y desde entonces los militares son “políticos armados”, en palabras de la periodista Thays Peñalver. Y hoy por hoy —aunque ha cambiado un poco la redistribución del poder— es notable como las Fuerzas Armadas mantienen su presencia e influyen de distintas formas en las decisiones de los civiles.   Y digo que ha cambiado un poco porque ahora el Presupuesto Público del 2016 en principio (resalto “en principio” porque esto es modificado con los famosos créditos adicionales en el transcurso del año) el sector militar fue de 82.945 millones de bolívares, a sanidad le asignaron 86.710 millones de bolívares, para las Obras Públicas destinaron 17.699 millones de bolívares, Agricultura le fijaron 11.004 millones de bolívares, Turismo 1.247 millones de bolívares, Vivienda y Hábitat 8.408 millones de bolívares y al sector Industrial unos 9.674 millones de bolívares. Si somos un poco detallistas nos percatamos que las áreas de fomento productivo son las que menores recursos reciben, y ahondando un poco más nos damos cuenta que dentro de la ejecución presupuestaria no existen inversiones significativas en los servicios públicos básicos como la energía, agua, aseo urbano y transporte público que constituyen el malestar diario de los ciudadanos. Mención aparte merece el campo del Turismo, pues, lo percibido no alcanzaría para pagar los sueldos y salarios de ese Ministerio y mucho menos para impulsar a ese sector económico que mil veces se ha dicho que debe ser uno de los generadores alternativos del ingreso de divisas. Ni hablar de los encargados de expandir la industrialización nacional que también cuenta con recursos minúsculos.  Olvidémonos de la reactivación nacional, incremento de inversión y la creación de empleo al menos por este año, pues, no hay señales de ello por ningún costado. Según el Índice Global de Potencia de Fuego (Global Firepower Index), Venezuela posee 115.000 militares activos. Lo que quiere decir que los casi 83.000 millones de bolívares del 2016 (con los créditos adicionales sumaron más) fueron utilizados para mantener el gasto de personal de menos del 0,5% de la población total, recrearlos con armamentos, equipos militares y suministros  bélicos básicos para el desarrollo de sus operaciones y servicios de guerra. Y escribiendo de cosas insólitas e impactantes se tiene que, según la firma Torino Capital, nuestro Producto Interno Bruto este año será de 199.000 millones de dólares y nuestra deuda es de 193.000 millones de dólares.  Urge  hacer una priorización de los gastos. Es apremiante reconsiderar la gestión fiscal que afecta todos los días la calidad de vida del venezolano, debemos revisar el servicio de la deuda y el mejor uso de los fondos extrapresupuestarios, reexaminar eso que llaman “efectividad del gasto” y evitar el desangre extremo de nuestras finanzas públicas con esa expansión del sector público irracional de la última década. No insistamos en los errores. La chequera ya no puede pagar la fiesta. El modelo se agotó, Presidente.

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**Fuente:** https://panorama.onl/opinion/presupuesto-de-ayer-y-de-hoy-20170209-0060.html
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