# Lo aparente y lo real, por José Vicente Rangel

> 1) ¿Qué determinó el resultado de las elecciones del domingo 30 de julio? Ante todo cabe señalar que los venezolanos y venezolanas tomaron en serio un acto singular como era la escogencia de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente.  Mucho analista superficial le restó interés al mencionado evento con el argumento de que el

Por José Vicente Rangel · 14 de agosto de 2017 · Opinión

1) ¿Qué determinó el resultado de las elecciones del domingo 30 de julio? Ante todo cabe señalar que los venezolanos y venezolanas tomaron en serio un acto singular como era la escogencia de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente.  Mucho analista superficial le restó interés al mencionado evento con el argumento de que el pueblo no dominaba el tema, que era indiferente ante la figura de un ente constitucional representativo del poder originario, cuando sus actuales necesidades  tenían prioridad.  Consideraciones del mismo tipo se repitieron y formaron parte de la feroz descalificación de la iniciativa.  Todas ellas evidenciaban, en el fondo, desprecio por la capacidad del ciudadano para asumir la política en sus diferentes aspectos. Porque si algo reveló el acto comicial del 30/J, es que había en la colectividad interés por el tema.  Que la propuesta del presidente Maduro de “convocar una Asamblea Nacional Constituyente con el objeto de transformar el Estado, de crear un nuevo ordenamiento jurídico y redactar una nueva  Constitución”, como lo consagró el constituyente del 99 en el artículo 347 de la Carta Magna, tenía pertinencia y significaba abrir las puertas para que la sociedad asumiera la política en espacios abiertos, con más propiedad, y amplia participación popular.      2) La respuesta de la dirección opositora fue, como siempre, deplorable. Ante todo porque se negó a aceptar que el evento del 30/J contó con una masiva participación. Negar lo que el país observó durante todo el día, largas colas, alegría reflejada en los rostros, contrastante con la decepción de los dirigentes de la MUD, y con los actos de violencia protagonizados por grupos desesperados por  el desarrollo pacífico del proceso comicial, marcó la actitud inicial de los adversarios de la Constituyente, que luego adquirió expresiones absurdas como la denuncia de fraude.  Una vez más la oposición demostró que para el sector sólo son verdaderas sus victorias y que jamás admite las del adversario. Lo cual la empuja a incurrir en graves errores como lo demuestra la historia.       3) El 30/J se convirtió en un hecho de proyección histórica. Ese día el pueblo venezolano dio una clara demostración de civilidad y madurez política. Con olfato supo escoger entre optar por un planteamiento que le abría las puertas al diálogo y la paz, y otro que condenaba a la sociedad a permanecer cautiva de la violencia y a debatirse en un ambiente letal de antivalores. Los desarrollos posteriores lo confirman.  El 30/J desactivó los mecanismos de la violencia que durante más 3 meses azotaron al país y éste comenzó a vivir días de insólita tranquilidad en las calles. Dejó sin piso a los voceros de la ruptura del orden constitucional y  ubicó la situación en el plano del respeto a las instituciones y a la búsqueda de fórmulas para activar un diálogo verdadero, amplio y eficaz.       4) La elección de los miembros de la Asamblea Nacional Constituyente se impuso porque Maduro, el chavismo, el Polo Patriótico, actuaron acertadamente, con un mensaje que recogió lo que el pueblo consideraba fundamental: el diálogo, la paz, el repudio a la violencia, la reivindicación de la soberanía ante la ingerencia extranjera y un nuevo modelo económico productivo. En tanto que la oposición careció de discurso.  El grueso de sus planteamientos se orientó a exaltar el derrocamiento de Maduro, cuando el tema era rechazado abrumadoramente en todas las encuestas. El chavismo actuó unido, con un liderazgo sin fisuras, mientras que la oposición mostró múltiples fracturas. La actitud de subordinación de la oposición a los dictados del exterior, proyectó una imagen deprimente de subordinación, y le dejó abierta al chavismo la vía para promover un mensaje nacionalista y patriótico.  Son incontables los errores en que incurrió la dirigencia opositora, empezando por la negativa a participar en el proceso constituyente, actitud que no supo razonar y que le dio oportunidad al chavismo para difundir una alternativa caracterizada por la racionalidad y la coherencia. Con la comisión de tantos errores, la oposición no tuvo manera de colocar en la calle una política seria, que respondiera al sentimiento nacional favorable a la búsqueda de la paz. Por el contrario, se aferró con desesperación a la violencia y le entregó la dirección a los radicales, lo cual agravó su situación porque le complica la decisión que deberá adoptar ante las elecciones regionales del 10 de diciembre: la participación, que tiene un elevado costo entre los radicales; o la no participación, cuyo costo es también considerable. En concreto, se construyó su  propia trampa y ahora no sabe cómo salir de ella.

Claves secretas • Dilema: ¿Cómo resolverán los dirigentes de la oposición la situación que se les plantea con las elecciones regionales, fijadas por el CNE para el 10 de diciembre? No es fácil decidir sin que se produzcan daños directos o colaterales. La pauta, para una de las opciones, por cierto, la más racional, la marcó Ramos Allup cuando sin consulta con la cúpula de la MUD anunció que su partido, AD, participaría. Tiene lógica esta iniciativa porque la violencia ya dio lo que tenía que dar: ¡el desastre¡… *Pero, al   mismo tiempo, hay que señalar que la fuerza de la oposición no está en los partidos que  la integran, sino en el pueblo que participa de esa tendencia. Las encuestas son elocuentes. Partidos como AD, Primero Justicia, Un Nuevo Tiempo, no alcanzan, juntos, el 20%. El resto tiene un apoyo insignificante… • Es este un problema, porque el mensaje opositor —concebido para salir de Maduro mediante la ruptura del hilo constitucional— radicalizó al pueblo opositor, y sacarlo ahora de esa posición extrema tiene graves consecuencias. No es fácil la tarea que, seguramente, culminará en rupturas como ya se vislumbran… • Por eso la reacción en las redes, partidos y grupos minoritarios dentro de la MUD, en contra del planteamiento de Ramos Allup, de Falcón, de Un Nuevo Tiempo y otros. Reacción hostil de un sector importante de la oposición que colocó todas sus esperanzas de defenestrar a Maduro, expulsar al chavismo del poder y constituir un gobierno de signo distinto, del gusto de los EE UU, la oligarquía nacional y los radicales guarimberos… • Por supuesto, es comprensible el rechazo. Se puede decir que lo que sucede, la decepción, es consecuencia directa del 30/J, no solo en las urnas, sino en el plano de las ideas y proyectos.  De esa emblemática fecha que le dio un vuelco a la política. A partir de ella  lo que impera es la tendencia al diálogo, la gente disfruta la calle sin sobresaltos, tiene esperanza en que la situación económica mejore, que la Asamblea Nacional Constituyente se convierta en escenario para debatir los temas importantes para los venezolanos en un ambiente distendido.  El reclamo de un sector de la oposición no partidista, se basa en que no entiende lo ocurrido. El adoctrinamiento fundado en la violencia, que alimentó la ilusión de salir del chavismo, se esfumó. En el ánimo de quienes se sienten derrotados por el viraje que se observa en el país priva una sensación de frustración que resumo así: “Tanto nadar en el mar de la violencia para terminar en la orilla electoral”.  • Lo sucedido en la 41 Brigada Blindada en Valencia, es parte del coletazo de los violentos que se resisten a aceptar que la situación del país cambió a partir del 30/J.

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**Fuente:** https://panorama.onl/opinion/lo-aparente-y-lo-real-por-jose-vicente-rangel-20170814-0048.html
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