# Las Pulgas a gasolina

> Gobernar Las Pulgas, gobernar el centro urbano de Maracaibo, implica realmente gobernar al Zulia,  lo demás es protocolo, caravanas escoltadas por patrulleros y demás solemnidades. Que el Gobierno se decidiera a entrar al mercado de Las Pulgas y que lo hiciera con la resolución con la que hasta hora lo ha hecho es el primer

Por Ylich Carvajal Centeno  Articulista  [email protected] · 10 de febrero de 2018 · Opinión

![Las Pulgas a gasolina](https://panorama.onl/app/uploads/509bb5f6a57bff61-24.jpg)

Gobernar Las Pulgas, gobernar el centro urbano de Maracaibo, implica realmente gobernar al Zulia,  lo demás es protocolo, caravanas escoltadas por patrulleros y demás solemnidades.

Que el Gobierno se decidiera a entrar al mercado de Las Pulgas y que lo hiciera con la resolución con la que hasta hora lo ha hecho es el primer indicio en años de que hay voluntad de gobernar porque, sin dármelas de Roñoquero, eso equivale a tomar por asalto la isla Tortugar o la famosa cueva de Ali Baba.Hemos tenido gobernadores y alcaldes y alcaldesas que han gobernado el Zulia y Maracaibo sin gobernar en Las Pulgas, lo que, aunque suene a roñoquerada, equivale a no gobernar realmente el estado y mucho menos la ciudad a la orilla del Lago.Las Pulgas son el corazón urbano de Maracaibo. Me refiero no sólo al mercado propiamente sino a toda esa franja de orilla que va desde Las Playitas hasta la Ciega y desde los marullos del Coquivacoa hasta más allá del desaparecido cerro La Gaveta o esa especie de frontera urbanística que es la avenida Padilla, que más bien es una calle.De tal forma que gobernar Las Pulgas, gobernar el centro urbano de Maracaibo, implica realmente gobernar al Zulia y la “ciudad más bella que existe en el continente”, lo demás es protocolo, caravanas escoltadas por patrulleros y demás solemnidades.Fíjese que la expresión que solían usar las mismas autoridades que en el Zulia han sido era “meterse en Las Pulgas”, había que “meterse” en Las Pulgas y el clamor de los maracaiberos y las maracaiberas era precisamente ese, que el Gobierno entrara al mercado.Y es que Las Pulgas son una especie de “caja de conversión” de la economía informal que se ha impuesto a la región y no me refiero a los buhoneros de toda la vida sino al hecho de que la economía que se hace tras santamarías con cajas registradoras y demás máquinas fiscales también se informalizó.La llamada guerra económica se basa precisamente en eso, en desconocer al Estado, en una especie de desobediencia que sólo es posible haciéndose informarles. Cuando las grandes productoras y distribuidoras de alimentos comenzaron a hacer una doble facturación para saltarse los precios regulados, una formal, con factura fiscal y con el precio fijado por el Gobierno y otra informal, en efectivo, sin factura fiscal, comenzó esta especie de golpe lento para el Gobierno y golpiza rápida y callejera para el pueblo. Las Pulgas, que toda la vida ha sido “la mata” del comercio a lo buchón, se convirtió en un centro de operaciones y en una especie de “banca” informal dónde en vez de cotizas, víveres, queso y pitisalé ahora se vendían bolívares, dólares, euros, pesos.Toda la economía que genera el contrabando de la gasolina va a parar a esos “bancos” y financia, a su vez, toda la economía informal que incluso se consigue en los anaqueles de las cadenas de supermercados y demás comercios formales.Por ser, además, el mercado más grande de la región y por la ingente cantidad de dinero en efectivo que le entra del contrabando de gasolina, Las Pulgas marca el precio de los alimentos e influye directamente en el resto de los mercados. Para saber que tan caro está un producto basta con compararlo con su precio en el centro, en la doble modalidad de “por punto” y en efectivo.Las Pulgas es el único mercado de Venezuela donde la unidad de peso legal no es el kilo sino la libra, como en Colombia. Los pesos que son traídos de allá están calibrados en libras y es la prueba de que la economía de la frontera no está en Paraguachón, ni en Los Filúos, sino aquí mismo, bien cerca del Banco Central y los edificios de gobierno, en Las Pulgas.Si el Gobierno quiere gobernar al Zulia de verdad tiene que acabar con el contrabando de gasolina que financia aguas abajo toda la economía de la informalidad y en consecuencia del abuso y su principal “banco” y centro de operaciones financieras, el mercado de Las Pulgas.Es esa la primera demanda de la inmensa mayoría de los zulianos y las zulianas, restituir al Gobierno en la economía, que se controlen los precios, mano dura con los comerciantes abusadores, domar la furia de los avaros, la codicia tipo Midas, porque esta fulana guerra económica ha resultado ser peor que el neoliberalismo propiamente dicho.

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**Fuente:** https://panorama.onl/opinion/las-pulgas-a-gasolina-20181001-0104.html
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