# En opinión: La interpretación país

> Venezuela puede ser interpretada desde varias ópticas, según el cristal que se mire, algunos pueden mostrarse muy pesimistas ante la situación política–económica vigente y han optado por emigrar a otras latitudes; otros pueden pensar que el país está en una transición, hacia un proceso de cambio y se muestran más optimistas con perspectivas reservadas y

Por Alfonso Hernández Ortiz    Politólogo y abogado   dialogopublico@gmail.com @AlfonsoZulia · 5 de junio de 2016 · Opinión

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Venezuela puede ser interpretada desde varias ópticas, según el cristal que se mire, algunos pueden mostrarse muy pesimistas ante la situación política–económica vigente y han optado por emigrar a otras latitudes; otros pueden pensar que el país está en una transición, hacia un proceso de cambio y se muestran más optimistas con perspectivas reservadas y existe un grupo muy convencido que, ante la crisis, surgen las posibilidades y se han concentrado en ser creativos, en proponer soluciones y en construir país para todos y para el mundo entero.

Dentro del grupo de venezolanos de las posibilidades, nos hallamos, quienes aunque sabemos que la situación está difícil, hemos decido emprender nuevos proyectos, bregar ante la adversidad, prepararnos y formarnos para asumir nuevos retos, sin perder tiempo en lamentaciones; hemos puesto toda nuestra energía en extraer lo mejor de la misma realidad que estamos viviendo, interpretando el presente resilientemente para construir el futuro próspero que nos merecemos.

El país no cambiará si nosotros no cambiamos, la realidad no es una amenaza, es una oportunidad que nos permite interpretar por qué hemos llegado a esta situación, nos muestra lo que no queremos vivir, nos llama a la reflexión individual y colectiva sobre nuestro actuar, sobre las decisiones que tenemos que asumir en el presente, para construir un mejor futuro, desde nuestra actitud personal, desde la familia, la comunidad, el trabajo, desde nuestro entorno.

El diagnóstico de la realidad es harto conocido, su descripción es muy precisa y didáctica al momento de ser expuesta por la clase política y los comunicadores de oficio, el discurso pesimista, trágico, dramático y desalentador realmente asusta. Estamos bombardeados por todos lados de malas noticias y de manera consciente e inconsciente nos hemos convertido en portavoces de nuestras propias carencias, cortando de antemano el hilo conductor que muestre nuestras posibilidades de convertirnos en verdaderos agentes de cambios positivos, en líderes transformadores, en constructores de sueños, en representantes de la esperanza.

Ciertamente, habrá muchas cosas que resolver en Venezuela, pero nos corresponde bajarle la guardia a la soberbia, dominar nuestros egos, el señalamiento constante en busca de culpables para justificar nuestros propios temores. El cambio comienza por uno mismo, nos corresponde revisarnos introspectivamente y hacernos un examen individual de conciencia y espíritu, preguntarnos ¿qué cosas tenemos que ajustar en nuestras vidas, qué hábitos tengo que cambiar, qué más tengo que aprender?  En fin, cuestionarnos y revisar nuestros puntos ciegos, para poder conocer nuestra verdadera realidad.

Los puntos ciegos como lo señala la profesora Claudia Álvarez, del Iesa, son mecanismos de defensa inconscientes que conllevan a evadir la realidad, postergar la toma de decisiones, generan ceguera, distorsionan y bloquean la capacidad de interpretar los hechos de manera aguda. En tal sentido, nuestros mecanismos de información, nuestros modelos de pensamientos y nuestra capacidad de actuar están totalmente conectados con la interpretación que captamos de nuestro mundo exterior y si ese mundo es compulsivo, preocupante, violento y fatídico así se manifestará en nuestras propias vidas.

Por lo tanto, nos corresponde evaluar cómo estamos observando nuestro mundo exterior, qué tan agudas son nuestras interpretaciones, en el entendido que somos lo que pensamos y lo único que puede cambiar nuestra realidad son nuestras propias acciones, producto de nuestros pensamientos. En palabras de Efraín Hoffmann: “Debemos ver lo que hay y no lo que no hay, este es un momento oportuno para descubrir nuevas cosas, debemos retomar el control de nuestras vidas y no depender de una mala situación, es tiempo de ser positivos y generar cambios”.

La responsabilidad de lograr un mejor país corresponde a cada uno de nosotros, desde nuestro accionar podremos marcar la diferencia, predicando con el ejemplo; viviendo en sintonía con los valores éticos y morales que aspiramos para todos; eligiendo racionalmente a nuestros gobernantes; asumiendo el compromiso de ser mejores ciudadanos; apoyando y participando en causas por preservar nuestro planeta; fomentando y participando en actividades deportivas y culturales; convirtiéndonos en actores propositivos de propuestas transformadoras; reflexionando sobre el país que tenemos y el país que queremos, siendo parte de la solución y no del problema, interpretar, soñar y trabajar para construirlo.

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**Fuente:** https://panorama.onl/opinion/en-opinion-la-interpretacion-pais-20160506-0029.html
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