# El Lago visto por los madrugadores: REPORTAJE+FOTOS

> Parece increíble que, paralelo a una Maracaibo diurna caótica, cerca de los 50 grados de calor todos los días y un tráfico de infarto, exista otra versión noctámbula, con una brisa capaz de refrescar hasta los 28 grados de cara al Lago, acompañada por el canto de mínimos pájaros Pitirri de plumaje rojo, los turpiales,

Por Diario Panorama · 2 de septiembre de 2015 · Opinión

Parece increíble que, paralelo a una Maracaibo diurna caótica, cerca de los 50 grados de calor todos los días y un tráfico de infarto, exista otra versión noctámbula, con una brisa capaz de refrescar hasta los 28 grados de cara al Lago, acompañada por el canto de mínimos pájaros Pitirri de plumaje rojo, los turpiales, también los carpinteros y hasta patos, cubiertos con el manto de un amanecer a ratos rojo, púrpura y con toda la gama de azules posible, con un paisaje caribeño de los que pocas ciudades pueden gozar.

Maracaibo nunca duerme. Mientras amanece, decenas de lechuzas vigilan su hogar en la Vereda del Lago, los pescadores regresan a sus playas tras la faena y las garzas comienzan a jugar entre olas a la caza de alimento, bañadas con los tonos rojos, naranjas y púrpuras del día naciente.

Sin proponérselo, Elizabeth Páez, Nancy de Leonardi y Zulima González, tres marabinas entre los 50 y 70 años de edad, se han convertido desde septiembre de 2013 en las “fotógrafas oficiales” de los amaneceres marabinos, luego de conformar en Facebook el grupo “Madrugadores de la Vereda”, donde comparten las maravillas naturales y curiosidades del parque a orillas del Lago, esos detalles que los otros ocho mil visitantes diarios no ven.

Después de meses de caminata todas las madrugadas, Elizabeth y Nancy decidieron reunir y mostrar sus capturas, surgiendo la comunidad que cuenta con casi 1.000 integrantes en la red social. “Elizabeth y yo nos conocimos cuando le hice un proyecto de decoración y nos hicimos amigas. Cada día compartía mis fotos en mi cuenta personal de Facebook, Elizabeth en su Instagram (@elcrispa), por ahí se nos unió Zulima (@mazuly) y surgió el proyecto”, refiere De Leonardi a PANORAMA. “Amamos el amanecer, cada uno es distinto, se disfruta, te hace sentir muchas cosas lindas en medio de tanto caos en Maracaibo, uno se carga de energía positiva», afirma.

“Tenemos cosas lindas en Maracaibo y encima son gratis, son diferentes todos los días. Si vemos a personas perdidas entre el agite o el apuro, las invitamos a parar un momento, a disfrutar del sol de la mañana, de la brisa, la paz de ese instante. La gente ha bajado la presión, el aceleramiento, para disfrutar”.

Con 65 hectáreas de espacio natural, cerca de 50 mil visitantes recibe semanalmente la Vereda del Lago, ofreciendo al menos 5 kilómetros de caminerías para hacer deportes, trotar y manejar bicicleta, así como áreas para jugar softbol, tenis y karting.

Ni la edad ni la experiencia es impedimento para ser parte de estos madrugadores de la Vereda. Nancy confiesa que aunque no son ningunas “pavas”, mucha gente joven se les ha acercado y unido a las caminatas. “Los sábados más que todo, hacemos un compartir, a veces estamos docenas de personas desayunando, tomando café, con frutas, compartiendo y conversando, tomando fotos (…) Hay señores, hay muchachas, ‘pavos’ de no más de 20, 25 años”, dice.

Sin duda, cada una de las imágenes compartidas durante casi un año en la red social por los madrugadores, han despertado en los marabinos esa admiración por el Lago, habiendo nacido en una ciudad que ha crecido a sus espaldas. “ Cuando la gente ve las fotos y ve lo hermosa que es nuestra ciudad, se entusiasma. A los que se dicen a sí mismos que toman fotos malas o feas, yo les respondo que si todos los días toman fotos, poco a poco van a mejorar su visión”, subraya Nancy.

“Casi siempre llegamos a eso de las 6:00, 6:15 de la mañana, vemos cómo sale el sol (…) A esa hora hay mucha gente también haciendo yoga, Tai Chi, los sábados está el grupo de kayak (…) Siempre hay gente, y además, la mayoría del tiempo están motorizados de la policía o patrullas. Nos sentimos seguros, ojalá fuera así en el centro, en la plaza Baralt, en mi juventud tomaba fotos en el casco central y nunca me atracaron. Ahora es imposible salir a caminar con una cámara en esos espacios por la inseguridad”, confiesa, nostálgica.

Hay más gente buena y amable de la que se cree en la ciudad, defiende, tras casi un año de madrugadas caminando en el parque a orillas del Lago, experiencia con la que ha podido compartir con muchas personas. “Es una actividad diferente, te da otra visión de las cosas, es una oportunidad para conocer nuevas personas (…) Gente que ni conozco me ha gritado en la calle ‘¡epa, madrugadora!’ al reconocerme por las fotos que comparto en Facebook o porque me ven caminando”, recuerda.

“Es un placer madrugar todos los días en la Vereda, haciendo una actividad física y al mismo tiempo compartiendo entre amigos que se van volviendo hermanos. Me han encantado las fotos, son excelentes”, expresa Mariana Ocando, una de las más recientes integrantes del grupo.

Para los madrugadores de Maracaibo, esta ciudad no tiene comparación. Ningún cielo, sol, brisa y Lago desprenden tanta paz, no enamoran igual como el marabino: desprende suspiros.

Esta comunidad invita a la contemplación, de lunes a sábado, desde las 5:45 de la mañana, del espectáculo que supone ver nacer cada día al compás de las olas del Lago.

“Cada amanecer es distinto, su brisa, sus colores, los animalitos que encontramos en los paseos (…) Es cierto que la ciudad es un caos, ya nadie respeta nada, ni las señales de tránsito, las personas viven apuradas, aceleradas. Hemos aprendido a bajar esa presión luego de madrugar a orillas del Lago, sentimos la necesidad de resaltar lo bueno, disfrutarlo y difundirlo, para ir fomentando esa costumbre entre todos. Amamos esto, Maracaibo es la mejor ciudad del mundo”.

****

---

**Fuente:** https://panorama.onl/opinion/el-lago-visto-por-los-madrugadores-reportajefotos-20140801-0180.html
Publicado por Panorama Online — contenido de libre lectura; se permite citar con atribución y enlace a la URL original.
