# 330 y 350, por Juan Pablo Guanipa

> Venezuela sufre de un desprecio a la constitucionalidad con precedentes. No es primera vez que un gobernante viola de manera grosera nuestra Constitución. No es primera vez que se intenta modificar o subvertir la Carta Magna con el único objetivo de perpetuarse en el poder, lo cual ya es bastante malo, sin contar con apoyo

Por Juan Pablo Guanipa V.    Diputado a la AN  @JuanPGuanipa · 28 de junio de 2017 · Opinión

![330 y 350, por Juan Pablo Guanipa](https://panorama.onl/app/uploads/32ac215e1d1ac5ed.jpg)

Venezuela sufre de un desprecio a la constitucionalidad con precedentes. No es primera vez que un gobernante viola de manera grosera nuestra Constitución. No es primera vez que se intenta modificar o subvertir la Carta Magna con el único objetivo de perpetuarse en el poder, lo cual ya es bastante malo, sin contar con apoyo popular, lo cual es muchísimo peor.  La Constitución vigente tiene varias disposiciones que debemos recordar si queremos defenderla a plenitud. Basta que leamos el preámbulo y el Titulo I, conformado por nueve artículos, en los que se contienen los principios fundamentales de nuestro documento fundamental. Allí queda en evidencia que ni Maduro ni quienes lo acompañan en la acción de destruir este país, respetan uno solo de los principios que allí se propugnan. 

La gran mayoría de los venezolanos estamos claros en las intenciones hegemónicas y totalitarias de quienes sabiendo que han perdido el apoyo popular han decidido arrebatar al pueblo su soberanía y destruir las instituciones, generando esta gran crisis de gobernabilidad que ha sometido a los ciudadanos a tener que calarnos a un gobierno ineficiente, corrupto y dictatorial. 

Los votantes nos hemos manifestado con el triunfo de la Unidad Democrática en las elecciones de la Asamblea Nacional. Tanto la Asamblea como otras instituciones, especialmente la Fiscalía General de la República y los mismos ciudadanos hemos acudido a los diversos poderes públicos para que se activen en la defensa de la Constitución y de los derechos ciudadanos.  Ni el ejecutivo, ni el judicial, ni el electoral, ni parte del ciudadano encarnado en el Defensor del Pueblo, han respondido al clamor popular. Por el contrario, se han convertido en tontos -ellos se creen vivos- útiles del presidente devenido a dictador, en su esfuerzo por arrasar con toda la institucionalidad de nuestra patria.

Nos toca entonces hacer uso de nuestro derecho ciudadano. “Toda autoridad usurpada es ineficaz y sus actos son nulos.” Así queda claramente establecido en el artículo 138 de nuestra Constitución. Y el siguiente tiene la misma contundencia: El ejercicio del Poder Público acarrea responsabilidad individual por abuso o desviación de poder o por violación de esta Constitución o de la ley.

Y ese derecho se traduce en la aplicación de los artículos 333 y 350 constitucionales. El 350  nos compromete a desconocer cualquier régimen, legislación o autoridad que contraríe los valores, principios y garantías democráticos o menoscabe los derechos humanos.  El 333 transcribe la primera parte del artículo 250 de la Constitución de 1961 y nos impone el deber, a todos los ciudadanos, investidos o no de autoridad, de colaborar en el restablecimiento de la efectiva vigencia de la Constitución si dejare de observarse por acto de fuerza o porque fuere derogada por cualquier otro medio distinto al previsto en ella.

Así que la resistencia, desobediencia civil, rebelión, no son solo derechos, sino deberes de los venezolanos en momentos como los que hoy vivimos.  En base a estas disposiciones constitucionales, la mayoría de los venezolanos hemos decidido desconocer el régimen de Nicolás Maduro, así como la írrita convocatoria a una Asamblea Nacional Constituyente, restituir el orden constitucional, nombrar nuevos poderes públicos y llamar a elecciones libres para un nuevo gobierno.

Convocamos a todo el pueblo de Venezuela a profundizar la protesta pacífica y constitucional en la calle, a intensificarla y convertirla en permanente hasta lograr el cambio del régimen dictatorial y la restitución del orden constitucional. Asimismo, invitamos a todos los vecinos a constituir un  Comité por el Rescate de la Democracia -crdvenezuela.com- en cada una de las comunidades, barrios, conjuntos residenciales y urbanizaciones. Que a través de esos CRD organicemos la protesta focalizada y creativa y nos sumemos a los llamados nacionales a protestar contra el fraude constituyente y por la formación de un nuevo gobierno en Venezuela. Estamos a tiempo de frenar esta locura y de rescatar el país. La tarea es de todos.

---

**Fuente:** https://panorama.onl/opinion/330-y-350-por-juan-pablo-guanipa-20170627-0102.html
Publicado por Panorama Online — contenido de libre lectura; se permite citar con atribución y enlace a la URL original.
