# Viraje de socialdemocracia española allana el terreno a Rajoy

> Eduardo Rodríguez-Baz-Corresponsal de Prensa Latina en España- El brusco viraje ideológico del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), visto durante décadas como la fuerza antagónica a la derecha en este país, allanó el terreno para un nuevo gobierno del conservador Mariano Rajoy. Enmarcada en una crisis más profunda, la de la socialdemocracia europea, la grave situación del

Por Redacción Web / Agencias · 13 de octubre de 2016 · Mundo

![Viraje de socialdemocracia española allana el terreno a Rajoy](https://panorama.onl/app/uploads/2a5846eb63ffeeb3-1.jpg)

**Eduardo Rodríguez-Baz-Corresponsal de Prensa Latina en España-**El brusco viraje ideológico del Partido Socialista Obrero Español (PSOE), visto durante décadas como la fuerza antagónica a la derecha en este país, allanó el terreno para un nuevo gobierno del conservador Mariano Rajoy.

Enmarcada en una crisis más profunda, la de la socialdemocracia europea, la grave situación del PSOE amenaza no solo la sobrevivencia de la centenaria organización, sino su tradicional contrapeso en el mapa político nacional.

A pocos días de la que fue considerada por propios y ajenos como una reunión bochornosa y lamentable, los socialistas afrontan uno de los peores capítulos en sus 137 años de historia, divididos, aunque no lo declaren públicamente, por un enfrentamiento ideológico de fondo.

La fractura abierta en la agrupación se hizo más evidente que nunca en ese cónclave repleto de enfrentamientos e insultos, que culminó con la dimisión de su líder, Pedro Sánchez, el pasado 1 de octubre.

Tras casi 12 horas de un tenso debate, el Comité Federal -máximo órgano de dirección del PSOE entre congresos- votó en contra del proyecto de Sánchez de convocar a unas primarias el 23 de octubre y a un congreso extraordinario en noviembre.

Mediante esa iniciativa, el hasta entonces secretario general del principal partido de la oposición pretendía que fuera la militancia la que decidiera en las urnas la dura controversia abierta en la agrupación socialdemócrata sobre el futuro político de España.

La renuncia del político, que en 2014 se convirtió en el primer dirigente socialista en asumir las riendas de la organización a través del voto directo de las bases, se produjo en medio de la parálisis institucional en este país, con un gobierno en funciones desde diciembre de 2015.

Su intempestiva salida, forzada por un sector crítico del PSOE favorable a permitir otros cuatro años en el poder de Rajoy, del derechista Partido Popular (PP), podría allanar el camino para la formación de un nuevo ejecutivo y poner fin a casi 10 meses de bloqueo político.

Aunque sin decirlo de manera explícita, ese bando disidente que finalmente provocó la caída de Sánchez se declaró partidario de una abstención del PSOE en el Congreso de los Diputados para permitir un segundo mandato del PP.

La insólita crisis entre partidarios y detractores a permitir la continuidad de Rajoy se agudizó luego del descalabro de los socialistas en las elecciones del 25 de septiembre en el País Vasco y Galicia, derrotas que los primeros endosaron a Sánchez, pese a que desde el 2011 la formación arrastra una enorme pérdida de votos. Trasfondo ideológico

Con apenas dos años al frente del PSOE, el joven político admitió la existencia de una confrontación ideológica en sus filas.

Hay un problema de fondo y se está llamando abstención técnica a facilitar un gobierno de derecha, afirmó días antes de lo que muchos calificaron de golpe de timón en su contra.

Consideró que su partido se estaba «jugando con el debate de la abstención no una cuestión táctica, sino un asunto esencial para el futuro de la socialdemocracia».

Incluso, dijo preferir tener que ir a unas terceras elecciones -tras las celebradas en diciembre de 2015 y junio último- antes que permitir con su inhibición la continuidad del PP en el gubernamental Palacio de la Moncloa.

La alternativa que él proponía era un ejecutivo de coalición con Podemos (centroizquierda) y el centroderechista Ciudadanos, tercera y cuarta fuerzas, respectivamente, en el Congreso de los Diputados.

Sobre los sucesivos reveses electorales de los socialistas, Sánchez se preguntó si no tendrían que ver con la aplicación en los últimos años de políticas muy cercanas a la derecha encarnada por los populares.

Pero su propuesta de primarias y asamblea extraordinaria fracasó en el Comité Federal, controlado ahora por una comisión gestora propensa a entregar la gobernabilidad al PP y, con ello, empezar una larga travesía en el desierto ante su enorme desgarro interno.

Gestora asume riendas de dividido Psoe Con la renuncia de Sánchez, una comisión gestora asumió las riendas del PSOE, el partido que más tiempo gobernó desde la restauración de la democracia en España, en 1977.

El trasfondo de la inaudita rebelión protagonizada por un sector de la agrupación fue el rechazo a los planes del otrora secretario general de someter a consulta de la militancia su rotunda negativa a avalar un nuevo ejecutivo de Rajoy.

La gestora desarrollará funciones ejecutivas hasta la celebración de un congreso federal extraordinario, en el cual será elegida la nueva Comisión Ejecutiva Federal, indicó la formación en un comunicado, sin precisar la fecha de esa asamblea.

Ese órgano provisional, cuya creación era una de las demandas de los críticos del ya exlíder socialista, deberá decidir si facilita o no la reelección de Rajoy, a menos de un mes de que expire el plazo (31 de octubre) para formar gobierno o convocar a los terceros comicios en un año.

Aunque fue el más votado en las dos citas con las urnas, el PP no consiguió el respaldo necesario para renovar mandato, al obtener 137 de los 350 escaños del Congreso de los Diputados, lejos de los 176 establecidos como mayoría absoluta.

La agrupación conservadora requiere, por tanto, de la abstención del PSOE para garantizar su continuidad en la Moncloa, una opción que Sánchez, abanderado de explorar una administración alternativa a la derecha, se resistió hasta el final apoyar.

En opinión de analistas, el nuevo liderazgo de la principal fuerza de la oposición estaría dispuesto a dejar gobernar al PP, que ya cuenta con el sostén de 32 diputados de Ciudadanos y de un representante del pequeño partido Coalición Canarias, es decir, 170 bancas.

La dirección interina socialista, que se marcó como meta «sofocar el incendio» que consume al PSOE, reconoció que el «no» al PP está en la médula de los militantes «más fervorosos», aunque admitió que, ante la falta de alternativa de gobierno, ahora toca «un aterrizaje forzoso».

El líder de Podemos, Pablo Iglesias, reivindicó a esa agrupación antiausteridad como la única oposición a los conservadores de Rajoy, frente a un Partido Socialista que consideró desnortado y en descomposición.

Iglesias aludió así al cisma que viven los socialistas y el rol que le corresponde ocupar a la llamada formación morada desde su condición de tercera fuerza política en este país.

Al intervenir en un reciente Consejo Ciudadano Estatal, máximo órgano de dirección de Podemos entre asambleas, el joven profesor universitario opinó que el resultado de esa ruptura dentro de la centenaria organización fue «ponerse de rodillas ante el PP».

Por ese motivo, reivindicó a Unidos Podemos -su coalición con Izquierda Unida- como la única y real oposición al PP llamada a gobernar más «tarde o temprano», frente a un PSOE «desnortado, viejo y decadente», enfatizó. El secretario general de la agrupación morada afirmó que los socialdemócratas, con su posible abstención a una eventual investidura de Rajoy como presidente del Gobierno, les entregaron «todo el espacio de oposición».

Después de eso, será muy difícil que los ciudadanos se crean que los socialistas son el partido antagónico al PP, vaticinó.

A su juicio, la lucha por el poder en el PSOE y sus dudas sobre la abstención al PP ponen de manifiesto la renuncia, por parte de los socialistas, al «espacio simbólico» que ocuparon durante las pasadas cuatro décadas: la alternancia a la derecha.

Cuando algunos se mostraron divididos, débiles e incoherentes, es el momento de demostrar que Podemos es el futuro, «que estamos a la altura y que debatimos de política desde la fraternidad y la responsabilidad», sentenció Iglesias en obvia referencia a las fuertes desavenencias dentro de la socialdemocracia española.

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**Fuente:** https://panorama.onl/mundo/viraje-de-socialdemocracia-espanola-allana-el-terreno-a-rajoy-20161013-0023.html
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