# Un naufragio en Turquía podría reescribir la historia marítima

> En aguas poco profundas cerca de Kekova hallaron cerámicas que apuntan a un barco hundido entre 2700 y 2400 a.C. La datación aún es preliminar.

Por Yorbelis C.P. · 19 de octubre de 2026 · Mundo

![Fotografía de un pecio en descomposición contra un atardecer dorado en las aguas de Jeddah, Arabia Saudita.](https://cdn.panorama.onl/uploads/8f66a26bfe5b517c.webp)

Cerca de la costa suroeste de Turquía, arqueólogos localizaron un naufragio en aguas poco profundas junto a la isla de Kekova que podría convertirse en el más antiguo del mundo. El cargamento recuperado permite estimar que la embarcación se hundió entre los años 2700 y 2400 a.C., en una etapa contemporánea a la construcción de la Gran Pirámide de Guiza.

Si esa datación se confirma, el barco tendría alrededor de 4.500 años de antigüedad. Por ahora, los investigadores insisten en que se trata de una estimación preliminar y que los resultados aún están pendientes de publicación científica.

Claves

- El hallazgo se produjo cerca de la isla de Kekova, al suroeste de Antalya.

- La datación propuesta ubica el naufragio entre 2700 y 2400 a.C.

- La madera desapareció, pero el cargamento cerámico permitió reconstruir parte de la historia del barco.

- Los análisis finales y la publicación científica todavía están pendientes.

## La cerámica abrió la pista principal

El descubrimiento fue realizado en 2024 por un equipo encabezado por Hakan Öniz, profesor de la Universidad Akdeniz, quien lleva años investigando restos de embarcaciones antiguas en esa zona. Según el relato del equipo, las pistas aportadas por navegantes locales condujeron al sitio, donde aparecieron vasijas de cerámica incrustadas en una pendiente rocosa del lecho marino.

No se trata de un naufragio conservado como casco completo. La madera desapareció bajo siglos de exposición al agua, pero parte del cargamento sobrevivió y ofrece indicios para reconstruir la nave y su contexto. Entre las piezas recuperadas hay grandes recipientes de almacenamiento, como vasijas ovaladas, de base plana y dos asas.

El ministro de Cultura y Turismo de Turquía, Mehmet Nuri Ersoy, afirmó que una de las piezas destacadas es un ánfora con nueve marcas distintas y dos agujeros en su cuerpo. Dijo que el recipiente pudo haber servido como mantequera para elaborar queso o mantequilla, lo que sugiere que los marineros podían producir sus propios alimentos durante travesías largas.

## Las vasijas ayudan a fechar el viaje

La profesora Karin Sowada, directora del Centro Australiano de Egiptología de la Universidad Macquarie, explicó en [The Conversation](https://theconversation.com/worlds-oldest-shipwreck-discovered-off-coast-of-turkey-294248) que la forma y la técnica de fabricación de las vasijas permiten datar la carga y, por extensión, el barco. Añadió que la cerámica rara vez desaparece por completo y suele conservar información clave sobre el pasado.

Los investigadores también observaron residuos visibles a simple vista en los recipientes. Ese contenido aún debe ser analizado, pero consideran posible que se trate de aceite de oliva, vino o resinas vegetales.

Al comparar estas piezas con otras halladas en excavaciones arqueológicas, los especialistas intentan establecer cronologías y trazar posibles rutas de circulación de mercancías entre regiones. Algunas vasijas con bandas podrían proceder del valle central del Jordán, aunque esa atribución sigue siendo preliminar.

El equipo recuperó las piezas durante cuatro meses de trabajo submarino, en una tarea que exigió retirar organismos marinos y aplicar procedimientos cuidadosos de conservación.

## Una red comercial más amplia en el Mediterráneo

Mientras esta embarcación navegaba por la región, Egipto mantenía intercambios a través del puerto de Biblos, en el actual Líbano. [Otras investigaciones arqueológicas](https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S2352409X23001530) han aportado indicios de que Egipto obtenía plata hacia 2600 a.C., procedente de las minas de Laurión, al sureste de Atenas.

Los investigadores no aseguran que un barco egipcio hiciera todos esos trayectos por sí solo. La hipótesis es que embarcaciones como la de Kekova pudieron integrarse en una red marítima más extensa, necesaria para mover mercancías de un puerto a otro antes de llegar a su destino final.

Aún quedan interrogantes abiertos: no se conoce la ruta exacta de la embarcación ni la identidad de sus tripulantes. Sowada planteó que podrían haber sido navegantes de comunidades costeras del Levante mediterráneo y sugirió que el barco quizá buscó refugio en aguas protegidas durante una tormenta.

Previo a este hallazgo, el récord del naufragio más antiguo conocido correspondía a uno frente a la costa de Dokós, en Grecia, con unos 4.200 años de antigüedad. Tampoco en ese caso se conservan restos de la embarcación. El naufragio intacto más antiguo, cuya madera sí sobrevive, fue hallado frente a la costa de Bulgaria, en el mar Negro, y tiene una antigüedad aproximada de 2.400 años.

Por ahora, Kekova no ofrece todas las respuestas, pero sí una pieza nueva para entender cómo circulaban bienes, técnicas y rutas en el Mediterráneo de la Edad del Bronce.

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**Fuente:** https://panorama.onl/mundo/un-naufragio-en-turquia-podria-reescribir-la-historia-maritima-20261019-0721.html
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