# Rescatista que prestó auxilio en Ecuador: “Es difícil regresar y dejarlos atrás”

> En menos de tres horas debieron alistar sus utensilios personales: uniforme para un cambio, equipo de protección (casco, lentes, guantes, rodilleras) y una ración básica de alimentos para las primeras 24 de horas de contingencia. La orden estaba dada: “Tienen que estar a las 3:00 pm en rampa 4 de Maiquetía. Salen para Ecuador”.

Por Sabrina Machado/smachado@panodi.com · 27 de mayo de 2016 · Mundo

![Rescatista que prestó auxilio en Ecuador: “Es difícil regresar y dejarlos atrás”](https://panorama.onl/app/uploads/47f39e232326ef64.jpg)

En menos de tres horas debieron alistar sus utensilios personales: uniforme para un cambio, equipo de protección (casco, lentes, guantes, rodilleras) y una ración básica de alimentos para las primeras 24 de horas de contingencia. La orden estaba dada:**“Tienen que estar a las 3:00 pm en rampa 4 de Maiquetía. Salen para Ecuador”.**

 

Era apenas el segundo grupo de apoyo táctico que corría en apoyo al país hermano, que acababa de sufrir un terremoto de 7,8 grados en la escala de Richter, que dejó cientos de muertos, heridos, desaparecidos y estructuras colapsadas. La zona más afectada por el siniestro ocurrido la tarde del 16 de febrero fue la provincia de Manabí.

 

Venezuela fue el primer país en llegar a prestar colaboración a la nación andina. En el segundo grupo en abordar desde el aeropuerto internacional Simón Bolívar iba el equipo de sonidos Delsar, único en el país y cuarto en Latinoamérica, además de una cámara de video de tres metros de longitud con una mira capaz de rotar 360°. **La tarea era clara, ayudar en la remoción de escombros en busca de sobrevivientes. Más de 100 personas fueron asignadas para esta segunda avanzada, integrada por funcionarios de Protección Civil, bomberos y médicos.** La fuerza de tarea Simón Bolívar estaba así activada.

 

A bordo del avión militar iba Johan Prieto, al frente de su cuarta misión internacional, cada una con sus dramatismos particulares. Con 11 años en Protección Civil ha visto el horror causado por la naturaleza. En República Dominicana y Haití vio de cerca la desolación y la destrucción que deja el agua a su paso, mientras que en Chile presenció la furia de la tierra al momento de estremecerse. En esta oportunidad, volvería a palpar el dolor de cerca y, al mismo tiempo, la solidaridad y el agradecimiento de extraños en desgracia.

 

Miles de hombres brindaron su apoyo durante el lamentable suceso.

![](https://panorama.com.ve/app/uploads/bbef867aad63a07e.jpg)

 

“Cuando abordas el avión deseas llegar rápido, quieres ayudar, ser útil, vas preparado con todos los conocimientos que has adquirido en tu profesión, pero también sientes miedo, mucho miedo. Deseas regresar con los tuyos y sabes que vas a emprender un trabajo riesgoso. **Al meterte en una estructura colapsada en busca de víctimas, cualquier réplica te puede dejar a ti bajo los escombros**”, dice el ingeniero geólogo, experto en edificaciones colapsadas, y director de Protección Civil Chacao.

 

Sus hijos lo acompañan en cada aventura, en cada procedimiento, por ellos y su equipo debe ser responsable. Como ingeniero sabe leer los cimientos de edificaciones que han cedido ante movimientos bruscos e intenta penetrarlos sin causar daños mayores. Su integridad física y la de sus hombres son prioridad. La meta es tomar el avión de regreso, luego de haber cumplido con su tarea y con las víctimas del sismo.

 

Su trabajo en específico, en esta oportunidad, era buscar “espacios vitales”, donde pudieran permanecer personas con vida, a pesar del colapso de sus viviendas o negocios sobre ellas. **Este siniestro tuvo una particularidad, relata Prieto, la mayoría de las estructuras presentaron el colapso llamado “tipo panqueca”; es decir, las edificaciones cayeron piso sobre piso**, por lo cual el hallazgo de personas con vida estaba aún más limitado.

 

San Judas Tadeo y sus dos hijos están presentes cada vez que ingresa a una edificación en busca de víctimas. Los riesgos en su profesión están latentes en cada instante. Sin embargo, la labor ejecutada trasciende el temor propio de la condición humana. Una semana permaneció en Ecuador. El relevo en esta ocasión llegó rápido. Al momento de marcharse se contabilizaban seis mil 998 edificaciones destruidas y dos mil 740 afectadas. La cifra de decesos ya sumaba las 602 personas fallecidas.

 

Venezuela fue el 1er país en decir presente en Ecuador.

![](https://panorama.com.ve/app/uploads/ca1206c0449bd64d.jpg)

 

En el tiempo que Prieto prestó su colaboración al país meridional, el equipo de sonido Delsar, capaz de monitorear el más mínimo registro auditivo en un espacio, no arrojó las señales deseadas. Nunca se activó. El equipo número 3, comandado por el ingeniero, no logró rescates de sobrevivientes, pero gracias a su apoyo dos familias pudieron cerrar el ciclo de la vida, al brindarle la despedida correspondiente a sus víctimas. Los cuerpos de un hombre y una mujer fueron rescatados de entre los escombros y entregados a sus seres queridos.

 

**“Es muy, muy importante la entrega de los cuerpos a sus familiares, les permite cerrar un doloroso ciclo. Es primordial**”, asegura Prieto, quien no niega la frustración que se experimenta cuando no se puede aportar más. “El deseo primario es rescatar personas con vida, no cadáveres”, explica. Sin embargo, no siempre se logra.

 

En el caso del cuerpo de la mujer, ésta se encontraba en una farmacia, cuya edificación colapsó. Los propios familiares comenzaron las labores de rescate al no encontrar apoyo en otros funcionarios que trabajaban en la zona. Los sobrevivientes tenían la prioridad en ese momento, al tratarse de las primeras horas del terremoto.

 

Un policía local les pidió su colaboración. Las personas que habían emprendido las labores del rescate estaban convencidas de que la mujer se encontraba bajo los escombros. Aunque no tenían esperanzas de encontrarla con vida, para ellos era primordial poder rescatar su cuerpo. Tarea que fue lograda por este equipo, lo que arrancó aplausos y abrazos de los presentes y una eterna gratitud por parte de sus familiares.

 

Brandy y Roco acompañaron a los rescatistas.

![](https://panorama.com.ve/app/uploads/b17405e3771019e8.jpg)

 

**Quien sí logró “regresar” a la vida, luego de 48 horas de permanecer sepultado bajo una montaña de cemento y vigas fue un perrito, que literalmente saltó a los brazos de los funcionarios**. El olor a descomposición guió a los rescatistas, quienes —a instancias de un vecino— buscaban el cadáver de una señora, que permanecía atrapado en una panadería de la localidad.

 

Después de remover escombros a lo largo del día, el canino logró escapar. La tarea fue culminada por el equipo de Argentina, que llegó a relevar. Para Prieto no hay dudas de que en ese sitio estaba la dueña del canino, de seguro muy cerca de donde fue encontrado él. “Ellos no se separan de sus amos”, afirma.

 

En los primeros días, las tareas estuvieron destinadas a la búsqueda de sobrevivientes. A medida que avanzaban, dejaban tras de sí edificios marcados, para que otros grupos de rescate no fuesen a ocupar horas hombres en revisiones innecesarias. Asimismo, se dejaba constancia de estructuras que no podían ser habitadas nuevamente, debido a los riesgos de desplome.

 

Esta función, precisamente, es una de las más duras en ejercerse. **“Es muy difícil decirle a una persona que tiene que salirse de su casa, que no puede regresar. Enseguida te preguntan: ¿y para dónde me voy? Todo lo que tenían lo han perdido. A veces es muy difícil aceptarlo”.**

 

Johan Prieto asumió su cuarta misión internacional.

![](https://panorama.com.ve/app/uploads/50b7faab32bd355f.jpg)

 

Otra de las tareas emprendidas por el grupo número 3 de la segunda avanzada de la Fuerza de Tarea Simón Bolívar fue desalojar el hospital Miguel Hilario Alcivar, cuya estructura sufrió grandes daños. Equipos médicos y medicinas fueron sacados de la edificación y llevados al campamento base para atender la contingencia tras el terremoto.

 

En esta nueva misión internacional Prieto no viajó solo. Dos jóvenes de Protección Civil Chacao lo acompañaron, para emprender un nuevo reto profesional. Para Yoszuth Pacheco y Juan Cagua era la primera vez. La primera vez que se topaban con la muerte, el dolor y la desolación en tierras ajenas, amén del agradecimiento y la solidaridad de personas que han perdido lo que jamás creyeron perder, en cuestión de segundos.

 

Los tres hombres tomaron el vuelo de regreso al país, donde los esperaban esposas, hijos, padres, dejando atrás el miedo de las réplicas bajo estructuras colapsadas y la impotencia de no haber podido hacer más. **“Siempre es  difícil regresar y dejarlos atrás”,** afirma el ingeniero geólogo.

---

**Fuente:** https://panorama.onl/mundo/rescatista-que-presto-auxilio-en-ecuador-es-dificil-regresar-y-dejarlos-atras-20160527-0070.html
Publicado por Panorama Online — contenido de libre lectura; se permite citar con atribución y enlace a la URL original.
