# Policía brasileña traslada presos para evitar una nueva masacre en Natal

> NATAL, Brasil, 18 Ene 2017 (AFP) – La policía brasileña ingresó este miércoles al presidio de Natal (nordeste), donde 26 detenidos fueron asesinados el fin de semana en un enfrentamiento entre bandas, y empezó a trasladar a parte de sus presos para evitar una nueva masacre ante un clima de alta tensión.   La guerra

Por AFP · 18 de enero de 2017 · Mundo

![Policía brasileña traslada presos para evitar una nueva masacre en Natal](https://panorama.onl/app/uploads/07ee7fcc776dc76d.jpg)

**NATAL, Brasil, 18 Ene 2017 (AFP)** – La policía brasileña ingresó este miércoles al presidio de Natal (nordeste), donde 26 detenidos fueron asesinados el fin de semana en un enfrentamiento entre bandas, y empezó a trasladar a parte de sus presos para evitar una nueva masacre ante un clima de alta tensión.

  La guerra entre facciones por el control del tráfico de cocaína sumergió al sistema penitenciario de Brasil en un frenesí de carnicerías, rebeliones y fugas que dejó 134 muertos sólo en los primeros quince días de 2017, según datos oficiales.

  Y la cárcel Alcaçuz de Natal, la mayor del estado de Rio Grande do Norte (RN), fue el escenario del último gran motín.

  Aunque las autoridades lo dieron por controlado la mañana del domingo, los dos grupos criminales enfrentados se mantenían atrincherados desde hace más de 24 horas detrás de improvisadas barricadas a unos 50 metros de distancia y algunos armados con machetes, amagando con volver a chocar.

  La policía de élite ya tuvo que intervenir el martes lanzando balas de goma desde el muro perimetral para evitar una nueva matanza y este miércoles, escoltados por un vehículo blindado, los agentes entraron al centro y sacaron en autobuses a unos 200 internos del grupo Sindicato do Crime RN, constataron periodistas de la AFP.

  Este grupo criminal, al que pertenecerían la mayoría de los 26 muertos del motín, había tratado de atacar el pabellón donde están confinados los miembros del rival Primer Comando Capital (PCC) como revancha a la masacre de sus compañeros, muchos decapitados y quemados.

  Pese a que durante la noche del martes los presos encendieron grandes hogueras y lanzaron gritos de guerra, no se desató el temido enfrentamiento.

  «Vamos a hacer esta transferencia con el mayor cuidado posible (…) El objetivo es mantener el clima de orden y tranquilidad en el presidio», dijo más temprano Eduardo Franco, portavoz de la policía del estado de Rio Grande do Norte.

  Buses con presos de la cárcel estatal de Parnamirim ingresaron al recinto para sustituir a los trasladados, que ocuparán sus lugares en esa cárcel.

 

**Emergencia nacional**

Las autoridades señalan que la sangrienta guerra carcelaria se originó cuando el PCC -la mayor organización criminal de Brasil, nacida en las cárceles de Sao Paulo- decidió hacerse con el control del narcotráfico en todo el país y desafió a su otrora aliado Comando Vermelho (CV) de Rio de Janeiro y sus socios regionales.

  «Queremos que el PCC vaya a otro Estado. No pararemos hasta que (las autoridades) los saquen de aquí», explicó por teléfono un recluso del Sindicato do Crime en Natal a la AFP.

  El gobernador del estado de Rio Grande do Norte, Robinson Faria, dijo que el PCC había amenazado con incendiar la ciudad si sus líderes eran transferidos de cárcel.

  Este miércoles, de hecho, el sindicato de transportes de Natal decidió suspender la circulación de autobuses públicos por el «ataque» a varios de esos vehículos en la ciudad.

  El ministro de Defensa, Raúl Jungmann, dijo en una rueda de prensa que el país vive «una emergencia nacional», al justificar una medida extraordinaria dictada por el presidente Michel Temer que habilitó el uso del ejército para requisar presidios.

  En principio, habrá mil hombres destinados a esa función.

  «El crimen organizado se nacionalizó. Tiene el control de la distribución y del consumo y están buscando controlar la producción internacionalizándose. Y eso no puede ocurrir. No podemos permitir que el avance del crimen termine, por ejemplo, desafiando a las instituciones», dijo el ministro.

  Constitucionalmente los militares no pueden tomar el control de los presidios y se limitarán a «limpiarlos» de armas, celulares o explosivos con detectores de metales, máquinas de rayos X y escáners, que fueron usados para verificar la seguridad en los estadios de los Juegos Olímpicos Rio-2016.

  «Nuestra inteligencia dirá cuál es la situación en cada presidio y solo entraremos donde el riesgo de rebelión sea mínimo o nulo. En la hipótesis de que eso ocurra actuará la fuerza policial (…) Las Fuerzas Armadas no van a enfrentar a esas facciones», explicó Jungmann en Brasilia.

  Los estados de Rio Grande do Norte y de Roraima, donde hace dos semanas se produjo un motín que dejó 33 muertos, ya pidieron formalmente el apoyo de los militares al gobierno.

  Para el jurista y exsecretario Antidrogas (1999) Walter Maierovitch, la forma en que fue presentada la medida «no encara el problema como una cuestión federal de orden público»

  «Pone al ejército en las prisiones para dar cobertura a los guardias carcelarios, como auxiliar», dijo a la AFP.

  Brasil, con 622.000 presos en 2.766 unidades, tiene la cuarta mayor población carcelaria del mundo, según datos oficiales.

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**Fuente:** https://panorama.onl/mundo/policia-brasilena-traslada-presos-para-evitar-una-nueva-masacre-en-natal-20170118-0106.html
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