# Ejercitarse desde pequeños

> Desde temprana edad se recomienda que los pequeños se relacionen con la actividad física que sin parecerlo, sea formal. Es decir, a través del juego, pero que forme parte de su cotidianidad, ya que a esta edad se adquieren los hábitos. En ocasiones se llega a pensar que un niño no necesita hacer ejercicios, porque

Por Gabriela Trujillo Prado · 14 de septiembre de 2015 · Facetas

Desde temprana edad se recomienda que los pequeños se relacionen con la actividad física que sin parecerlo, sea formal. Es decir, a través del juego, pero que forme parte de su cotidianidad, ya que a esta edad se adquieren los hábitos.

En ocasiones se llega a pensar que un niño no necesita hacer ejercicios, porque su naturaleza es ser y estar activos cuando juegan y se mueven con toda esa energía que les caracteriza; sin embargo, si no se obtiene el hábito será muy difícil que en una edad adulta se realice formalmente el ejercicio.

“Si desde temprana edad enseñamos a los pequeños a hacer ejercicios cuando sean grandes no sufrirán problemas de no saber cómo es la ejecución de los movimientos en futuros entrenamientos. Si desde pequeño lo hacen, de grande será mucho más fácil la ejecución de cualquier actividad deportiva”, señaló el preparador físico Miguel Portillo.

El ejercicio físico en los menores es importante para la salud de estos, así como para su desarrollo y crecimiento. Según el portal MedlinePlus, servicio de la Biblioteca Nacional de Medicina de EE.UU., los niños deben tener una rutina de actividad física al menos una hora al día, para garantizar una vida saludable. Es recomendable actividades en las que se sientan cómodos.

“Actividades deportivas o ejercicios de coordinación que lo ayuden a desarrollarse y que puedan hacer la conexión mente-cuerpo”, añadió Portillo.

Hacer ejercicio en la niñez proporciona muchos beneficios entre los que se destacan los siguientes: mejora la coordinación psicomotriz; permite el desarrollo de destrezas, reflejos y reacciones; favorece el aprendizaje de disciplina y respeto; favorece el aumento de la concentración y el autocontrol; refuerza valores (tolerancia, responsabilidad, perseverancia); contribuye a la sociabilización y la superación de la timidez; fomenta la colaboración por sobre el individualismo; favorece el crecimiento de huesos y músculos; potencia la creación y regulación de hábitos; permite la corrección de posibles defectos físicos.

 

Por todo lo expresado anteriormente, es importante que los padres incentiven a sus hijos a pasar menos tiempo frente a la televisión, computadora o videojuegos e involucrarlos en la práctica de ejercicio, en actividades como correr, andar en bicicleta, natación o bien algún deporte como el fútbol. Demostrar interés en las actividades que practican los niños y motivarlos mucho, es de vital importancia para que crezcan sanos física y emocionalmente.

“Primero hay que motivarlos que deporte es salud y que desde niño hay que vigilar la buena salud, no solamente con la alimentación, sino con la actividad que se realice. Por suerte, en este momento hay una invasión de opciones desde hacer actividades recreativas que no solo involucran fuerza sino también la parte motora. En la vacaciones desarrollamos un plan que se llama yoga aventura en el que los niños tenían no solo la oportunidad de hacer yoga, sino también de interactuar con la máquina de pilates, hicieron una suerte de yincana  de desafíos, equilibrio, fuerza, capacidad motora y fue bien porque los niños se sentían motivados con alegría a hacer algo con lo que creían que estaban jugando, pero en realidad estaban beneficiando desde todo punto de vista: cuerpo, mente y alma” explicó Eve Aguirre, instructora de yoga en Karuna.

La doctora María Angélica Ibáñez, traumatóloga pediátrica marabina, explica que: “Es recomendable que los niños partan con actividad física lo antes posible. No se trata de inscribirlos en una liga competitiva a los tres años, pero sí inculcarles ejercicios lúdicos, entretenidos y variados. Durante la niñez -partiendo a los dos años- es aconsejable que ellos conozcan y practiquen diferentes deportes, para que puedan elegir el que más les guste”.

Sin embargo, no es bueno encasillar a los menores y empujarlos a que entrenen una disciplina en particular, salvo que ellos quieran. El secreto es motivarlos desde pequeños para que crezcan con el hábito de la actividad física y la vida saludable. “Los niños se pueden divertir haciendo ejercicio sin verlo como una obligación, más adelante ellos van a entender que lo que hicieron era deporte, era ejercicio y que más adelante les va a funcionar para su salud”, dijo Ibáñez.

 

**Despiece:**

La Organización Mundial de la Salud afirma que para los niños de edades de entre 6 a 10 años, la actividad física consiste en juegos, deportes, desplazamientos, actividades recreativas, educación física o ejercicios programados, en el contexto de la familia, la escuela o las actividades comunitarias. Con el fin de mejorar las funciones musculares, la salud ósea y aumentar las defensas del cuerpo, la OMS recomienda que:

• La actividad física diaria debería ser, en su mayor parte, aeróbica. Convendría incorporar, como mínimo tres veces por semana, actividades vigorosas que refuercen, en particular, los músculos y huesos.

• La actividad física por un tiempo superior a 60 minutos diarios reportará un beneficio aún mayor para la salud.

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**Fuente:** https://panorama.onl/facetas/Ejercitarse-desde-pequenos-20150914-0034.html
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