# Chomsky: Mi formación es muy exótica, nunca estudié lingüística

> Noam Chomsky sonríe mientras observa al grupo de muchachos que pintan las paredes de su barrio con  un decálogo de sus profecías. El filósofo, devenido en gran gurú de nuestro tiempo, suerte de Nostradamus del siglo 21, representa la conciencia activa. Luego, el activista y catedrático del Instituto Tecnológico de Massachusets, concentra su atención en

Por Alexis Blanco · 4 de junio de 2017 · Experiencia Panorama

![Chomsky: Mi formación es muy exótica, nunca estudié lingüística](https://panorama.onl/app/uploads/62a856677c7dd15b.jpg)

Noam Chomsky sonríe mientras observa al grupo de muchachos que pintan las paredes de su barrio con  un decálogo de sus profecías. El filósofo, devenido en gran gurú de nuestro tiempo, suerte de Nostradamus del siglo 21, representa la conciencia activa. Luego, el activista y catedrático del Instituto Tecnológico de Massachusets, concentra su atención en el celular con internet que le conecta con la humanidad entera y entonces, desgajando esa fruta sórdida llamada globalidad, habilita espacios para que le entendamos. “En realidad, yo no estudié lingüística. No tengo ninguna calificación profesional en este campo. De hecho, no conozco ninguna lengua. Mi capacidad lingüística es muy pequeña: no hablo ni una palabra de español. No he estudiado nunca lingüística. Esa es la razón por la que doy clases en el MIT, que es una universidad de ingeniería. Cualquier universidad con una autoestima decente me hubiera despedido. Yo no tenía intención de quedarme en el mundo académico. Estoy en el MIT porque, al ser una universidad científica, les gusta dar vueltas a ideas extrañas. Hay un laboratorio electrónico, de modo que fui a ese laboratorio, donde aún estoy, aunque no sé distinguir una grabadora de un teléfono. Mi formación es muy exótica: un poco de aquí, otro poco de allá… Hasta hoy, mis alumnos han sabido cien veces más lingüística que yo». Amén, corean. Y le cuestionan. Personas como David Quintero, estudiante de Letras: “Si bien su teoría de la gramática universal es cuestionable (todavía no hay evidencia biológica que confirme la existencia de un «órgano del lenguaje»), Noam Chomsky (NM)inspira en mí la necesidad de encontrar una verdadera relación en el funcionamiento de todas lenguas humanas. Es decir, él abrió las posibilidades de formular una teoría universal que explique el lenguaje humano, conectándolo con las ciencias naturales…”. Un trabajo en ciernes, diría. Docente de semiótica, América Rincón conecta con NM:: “Mi experiencia con Chomsky se debe a que yo tenía poco conocimiento de la estructura de la oración. A inicios de la década de los 80 cambiaron el programa de Comunicación y Lenguaje y se hizo mayor énfasis al estudio del lenguaje. Mi conocimiento de las partes de la oración se limitaban a los adquiridos en bachillerato y una materia que se llamaba Castellano en el antiguo programa de la Licenciatura en Periodismo. Ante esa situación fui a la maestría en Lingüística, me inscribí en un curso de gramática transformacional y fue cuando conocí la estructura profunda de la oración según Chomsky. Lo que, por supuesto, pudiese explicar con propiedad a los estudiantes, la estructura de la oración..”. Noam Chomsky asume ese rol de Nostradamus como profeta de su era, ya no en 1566, como el francés que mantiene una vigencia asombrosa, sino como la gran mente avizoradora de los fenómenos de esta era heteróclita. Desde el advenimiento a la presidencia de Estados Unidos por Donald Trump, la proclamación de Edward Snowden como héroe del nuevo milenio, la imposición de nuevos códigos de inteligencia y comunicación a partir de las nuevas tecnologías, pasando por los asuntos políticos que le encuentran como sesudo activista. No es casual que sus libros aparezcan en las bibliotecas de Osama bin Laden y de los líderes de Al Qaeda, pasando por sus relaciones de amor y odio con Hugo Chávez y su secuela política en América Latina. Ningún campo resulta ajeno para quien ha escrito: “Hablar de la paz es, de alguna manera, fácil (…) lo difícil es crear un nuevo mundo, un mundo diferente”, dijo en Caracas, cuando arremetió con furia  contra “la mentalidad imperial” de Washington, y acusó a la primer potencia del mundo de “exacerbar las tensiones en los países latinoamericanos (…) Anteriormente, ayudaba a golpes de Estado o intervenciones militares: esta capacidad ha disminuido, pero no ha desaparecido”, advertía el autor del libro Hegemonía o supervivencia. La estrategia imperialista de Estados Unidos. Esa luna de miel con el chavismo duraría poco. Seis años después declararía en una entrevista que “en América Latina, creo que el modelo de Chávez ha sido destructivo (…) La corrupción fue tan grande en Sudamérica que se desacreditaron a sí mismos… Ahora, en Venezuela, donde hubo propuestas significativas, esfuerzos, iniciativas, pero en un sistema que estaba un poco desbalanceado desde el principio, no se puede”.

Palabras gélidas que comenzó a madurar un par de años antes, cuando se excusaba, en una entrevista a la prensa internacional, en mayo de 2013:»Yo nunca apoyé a Chávez, lo único que hice fue decir que Venezuela tenía que ser dejada tranquila para que pueda imponer sin intervención extranjera sus propias políticas económicas”. También  dijo entonces que “algunas de las cosas que hizo Chávez me parecen razonables, otras no y las critiqué mucho en su momento y debo haber sido uno de los mayores críticos de Chávez internacionalmente, algo que sin duda nunca fue percibido por la opinión pública”. Esa que él desnuda. Vuelta a los grafiteros que NM contempla desde su buhardilla imaginaria: El llamado “Decálogo” suyo, desnuda y confronta “Las diez estrategias de manipulación de masas a través de los medios”. La primera, la distracción: desviar la atención pública de los problemas. “Hay que mantener al público ocupado, ocupado, sin ningún tiempo para pensar”, advierte el filósofo. Segunda, crear problemas y luego ofrecer soluciones. Revisen ciertos discursos oficiales y entenderán clarito. Tercero, la estrategia de la degradación: Para obtener la aceptación de una medida inaceptable, basta con aplicarla progresivamente, a lo largo de los años. Cuarto, la estrategia de diferir: Presentar una decisión impopular como “dolorosa, pero necesaria”, obteniendo así la aceptación de la gente para aplicarla en el futuro. Esto deja tiempo para resignarse y acostumbrarse a la idea del nefasto cambio. ¿Les suena bien esto? Quinto, dirigirse al público como a niños de corta edad: Cuanto más se busque engañar a la gente, más se adoptará ese tono infantil. “Si uno se dirige a una persona como si ella tuviese 12 años, entonces, por ser sugestionable, probablemente se obtenga una respuesta o una reacción tan desprovista de sentido crítico como la de una persona de 12”. Apelar a lo emocional más que a la reflexión; mantener al público en la ignorancia y la tontería; alentando a la gente a complacerse en la mediocridad, ser tonto, vulgar e inculto es chévere. Reemplazar la rebeldía por la culpa, haciéndole creer al individuo que él es el único responsable de su desdicha. Conocer a los individuos mejor de lo que se conocen a sí mismos.

En las últimas décadas, los enormes progresos en la biología, la neurobiología, la psicología aplicada, permiten al “sistema” conocer muy bien al ser humano. Así se posee un mayor control y poder sobre los individuos que éstos sobre sí mismos. “Todo manipulador posee una gran habilidad para fabricar impresiones de la realidad, ilusiones virtuales que le permiten esconder artimañas y ficciones.

Desde Madrid, Alejandro López G., plantea:”Chomsky conjuga una creativa y amplia producción científica con un activismo político ejemplar. El estudio profundo de las ciencias sociales y la militancia política de izquierda se vinculan en este intelectual norteamericano elevándole a la categoría de los grandes hombres de nuestra época. Este es uno de los hombres-arma-de-paz contra la destrucción de la más intima libertad humana: la del pensamiento y la consciencia!..” Avram Noam Chomsky asume la anarquía como principio clave del “socialismo libertario”. Su idea de la  gramática generativa revolucionó el pensamiento sobre el lenguaje. Una vez más contempla la aldea global.

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**Fuente:** https://panorama.onl/experienciapanorama/chomsky-mi-formacion-es-muy-exotica-nunca-estudie-linguistica-20170406-0007.html
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