# Reportaje/ Cartas de amor de Mitterrand brillan para su centenario

> El expresidente socialista de Francia, Francoise Mitterrand, cumplió cien años el pasado miércoles y, en medio de las conmemoraciones de rigor, destaca la publicación de un millar de cartas y poemas que él mismo escribió a su amante, Anne Pingeot, donde se devela una imagen literaria, apasionada e intensa. Alexis Blanco Poseídas por la furia

Por Panorama · 31 de octubre de 2016 · Espectáculos

![Reportaje/ Cartas de amor de Mitterrand brillan para su centenario](https://panorama.onl/app/uploads/35508fa60163ea03.jpg)

El expresidente socialista de Francia, Francoise Mitterrand, cumplió cien años el pasado miércoles y, en medio de las conmemoraciones de rigor, destaca la publicación de un millar de cartas y poemas que él mismo escribió a su amante, Anne Pingeot, donde se devela una imagen literaria, apasionada e intensa.

**Alexis Blanco**

Poseídas por la furia de todas las tempestades juntas, las palabras de amor siempre terminarán por incendiar el alma y así, paradoja sublime, tornarán esplendentes los delirantes laberintos en los que nos sumergen las batallas de los sentidos. Tal como ocurrió al  expresidente de Francia, Francois Mitterrand, quien durante años mantuvo un clandestino romance con su amante, Anne Pingeot, quien recién publicó, en 496 páginas (Gallimard), 1.218 cartas en las que quedan en evidencia estos sutiles términos. La publicación deviene en un fascinante “bestseller”, el cual revela la identidad literaria del hombre que hasta entonces sólo era reconocido por su temperamento político. Ese legado se ha extendido hasta los infinitos límites del amor flamígero. Leamos un fragmento de la escrita el 16 de julio de 1970:  “Adoro tu cuerpo, la alegría que fluye a través de mí cuando poseo tu boca, la posesión que me quema con todos los fuegos del mundo, la explosión por ti de mi sangre en las profundidades del corazón, tu placer que estalla del volcán de nuestros cuerpos, una llama en el espacio, la quemazón”. ¿No es así el amor?

Y en esa dimensión encontramos al galante expresidente socialista, cuya historia sentimental con Anne Pingeot, ocupó los tabloides sensacionalistas dada la larga y polémica relación extraconyugal que generó incluso una hermosa hija, llamada Mazarine Pingeot, nacida en 1974. El libro de marras, ‘Lettres à Anne’ (‘Cartas a Anne’), circula desde el 13 pasado, con un adelanto del periódico Le Figaro. Se trata de documentos íntimos que ahora el público espera devorar en los anaqueles. Cartas que datan del período 1964-1995. Poco antes de morir (de cáncer, en 1996, a sus 81 años), Francois eternizó su sentimiento, revelando que  Anne había sido “lo mejor” que le había pasado en la vida”. ¿Habrá telenovela? Inspirada en cosas como esta, que data del 25 de julio de 1965: “La fortaleza de mi amor proviene de lo que estos largos meses nos han dado en entendimiento intelectual, curiosidad compartida, placer sutil, comunión estética, atracción a las cosas esenciales y simples de la vida culminando finalmente en lo que luego llega como una tormenta en julio… la evidencia de esa unidad en la que se entremezclan el alma y el cuerpo”.

En cualquier caso, los documentos publicados por ella, revierten la imagen del  “tipo” Casanova” cinico y maquiavélico que sus detractores manipularon hasta el hartazgo, revelando un ser poseído por la gracia del sentimiento puro. “Cecchino” (diminutivo en italiano de Francesco le decía  ella a su François, (Francisco en español). Él tenía 47 años y ella sólo 21 cuando se encontraron por primera vez, en junio de 1964. Inextinguible vínculo que ahora es inmortal. Anne Peugeot provenía de una destacada familia católica de Clermont-Ferrand, y fue a través de la amistad de él con su padre como comenzó la historia. Esa primera carta data de octubre de 1962, cuando promete a Anne mandar una copia de un libro sobre Sócrates. Dos años después la relación ha evolucionado, desde el formal y distante “usted” al tuteo cómplice. Le Figaro establece que “estas cartas dejan pocas dudas de que Anne era la mujer más importante en la vida de Mitterrand”.

![](https://panorama.com.ve/app/uploads/ff88de12608bc1ce.jpg)

El político estuvo casado, desde 1944, con Danielle Gouze, con la que tenía dos hijos, Jean-Christophe y Gilbert. Detrás de bastidores, la pasión absorbía a los amantes que encontraban eco en las versadas opiniones de ella sobre arte, dada su especialización en escultura del siglo XIX, siendo curadora del Museo Orsay, en París. Obvio, compartían intereses en la literatura, Francia, el arte y las ideas, y Mitterrand evidentemente sentía que Anne era alguien con quien podía comunicarse casi en un plano espiritual: “Cerca de ti, unido contigo, en ti, eso es lo que soy. Es la paradoja increíble: existo en el mismo momento en que me disuelvo en ti”. Un romance bello. La prensa: “El la llama Nanoon, Nannour y Animour. El es “Cecchino”. Entre los afectos y el erotismo, también hay política y acontecimientos diarios, mientras Mitterrand (con un ojo puesto en que las cartas se publicarían) cuenta su ascenso hacia la presidencia. Las cartas son más frecuentes hasta 1974, cuando nace su hija Mazarine. Desde ese momento, los tres tienen una cierta vida doméstica (aunque secreta) así que hay menos necesidad de escribirse cartas..”.

Resulta inevitable, plantea la poeta Mariela López, del grupo Bitácora de Fuego, comparar el “affaire” Mitterrand-Peugot, con otras célebres cartas de amor, principalmente la dulcísima correspondencia que mantuviera El Libertador Simón Bolívar con su hermosa e ilegítima bienamada, Manuelita Sáenz. Casos como estos revelan que el amor y la política suelen derivarse mutuamente en leyendas magníficas.

Una “prueba de amor bolivariano”, esto es, de esas cartas de Bolívar: “Sin fecha. Llegaste de improviso, como siempre. Sonriente. Notoria. Dulce. Eras tú. Te miré. Y la noche fue tuya. Toda. Mis palabras. Mis sonrisas. El viento que respiré y te enviaba en suspiros. El tiempo fue cómplice por el tiempo que alargué el discurso frente al Congreso para verte frente a mí, sin moverte, quieta, mía… Utilicé las palabras más suaves y contundentes; sugerí espacios terrenales con problemas qué resolver mientras mi imaginación te recorría (…) Y después, escuché tu voz. Era la misma. Te di la mano, y tu piel me recorrió entero. Igual… que los minutos eternos que detuvieron las mareas, el viento del norte, la rosa de los vientos, el tintineo de las estrellas colgadas en jardines secretos y el arco iris que se vio hasta la media noche. Fuiste todo eso, enfundada en tu uniforme de charreteras doradas, el mismo con el que agredes la torpeza de quienes desconocen cómo se construye la vida. Mañana habrá otra sesión del Congreso. ¿Estarás?”.

Escribió el poeta lusitano, Fernando Pessoa (a través de su heterónimo, Álvaro del Campo): “Todas las cartas de amor son ridículas. / No serían cartas de amor si no fuesen ridículas. / También escribí en mi tiempo cartas de amor,/ como las demás,/ ridículas. Las cartas de amor, si hay amor, / tienen que ser ridículas./ Pero, al fin y al cabo, / sólo las criaturas que nunca escribieron cartas de amor / sí que son ridículas. / Quién me diera en el tiempo en que escribía / sin darme cuenta /cartas de amor ridículas. /La verdad es que hoy mis recuerdos /de esas cartas de amor / sí que son ridículos. / Todas las palabras esdrújulas, /como los sentimientos esdrújulos, / son naturalmente ridículas.”.

Al final de su vida, enfermo de cáncer, Mitterrand escribe a Anne desde la isla de Belle-Ile: “Mi felicidad está en pensar en ti y amarte. Siempre me has dado más. Has sido mi oportunidad en la vida. ¿Cómo podría mi amor no seguir creciendo todavía?”. Las reacciones en Francia han sido casi entusiastamente positivas. Como dijo un editorialista en el diario financiero Les Echos: “¿Quién hubiera pensado que un día Mitterrand tocaría nuestros corazones?”. En todo caso, Anne Pingeot, quien ahora tiene 77 años, insurge como un personaje político de la contemporaneidad francesa.  Ella no concederá entrevistas. Ana Carolina Barreto subraya: “Realzo el hecho de que sean escritas a mano, adoro todo lo hecho a mano, me parece que tiene un valor adicionales, y que además pareciera que puedes percibir las sensaciones que se sienten al momento de escribirlas, y se evidencia la capacidad de poner orden a las cosas”. La estudiante de letras, Fabiana Orfanelli, cierra con preguntas: ¿Cuál es la diferencia entre un  político grande y una persona ordinaria le escriba a su amada? ¿El amor es diferente?…

---

**Fuente:** https://panorama.onl/espectaculos/reportaje-cartas-de-amor-de-mitterrand-brillan-para-su-centenario-20161031-0030.html
Publicado por Panorama Online — contenido de libre lectura; se permite citar con atribución y enlace a la URL original.
