# Penélope Cruz: Envejecer no me preocupa

> En un bochornoso mediodía de la Meseta, Penélope Cruz resulta una aparición fresca y sonriente. A sus 41 años está radiante, pero ella se disculpa por si se detecta algún atisbo de cansancio en su rostro. “Mi hija pequeña, la pobre, ha pasado mala noche y yo casi no he dormido”.  Cruz ha aterrizado hace

Por Elsa Fernández-Santos Especial El País Semanal (2015) · 24 de agosto de 2015 · Espectáculos

![Penélope Cruz: Envejecer no me preocupa](https://panorama.onl/app/uploads/08c1692fb075c878-1.jpg)

En un bochornoso mediodía de la Meseta, Penélope Cruz resulta una aparición fresca y sonriente. A sus 41 años está radiante, pero ella se disculpa por si se detecta algún atisbo de cansancio en su rostro. “Mi hija pequeña, la pobre, ha pasado mala noche y yo casi no he dormido”.

 Cruz ha aterrizado hace unos días en Madrid después de concluir en Roma el rodaje de Zoolander 2. Han sido más de dos meses de inmersión junto a Ben Stiller y Owen Wilson en una comedia disparatada con uno de los equipos más “divertidos” que recuerda. Una carcajada helada por la repentina muerte a finales de junio de su padre, Eduardo Cruz. El golpe le ha dejado una memoria difusa de ese trabajo, “tengo una especie de nebulosa alrededor de aquellos días en el rodaje, fue muy difícil, solo recuerdo mucho ruido y mucho estrés. Todo el mundo pasa por esto, pero no deja de ser extraño que en un momento así te enfoque una cámara y tú tengas que hacer reír”.

A las puertas del lanzamiento y estreno de Ma ma, la película de Julio Medem que ella produce y protagoniza, la actriz española  se prepara para un curso cargado de envidiables proyectos: Escobar, la película de Fernando León de Aranoa en la que dará vida a Virginia Vallejo, periodista, modelo y amante del capo del cartel de Medellín, interpretado por su pareja, Javier Bardem; La reina de España, segunda parte de La niña de tus ojos, otra vez como una estrella de posguerra en las manos de Fernando Trueba; y será protagonista del último largometraje del maestro iraní Asghar Farhadi, el director de la oscarizada Nader y Simin, una separación. En apenas un año, la veremos defender personajes tan dispares que costará recordar que al final de todos ellos está la mujer que hoy, con la cara lavada, se toma un respiro para hablar.

“No, no, claro que no me quejo; nunca lo hago”, dice con una sonrisa al repasar su apretada agenda para los próximos meses. El 11 de septiembre estrena Ma ma, la película que supone su vuelta al cine español después de seis años sin papeles protagonistas en su país. Finalmente, del cajón salió un guión que enamoró a la actriz: la historia de una mujer enferma de cáncer que, sola y con un hijo pequeño, logra construirse una nueva vida y una nueva familia pese a estar a los pies de la muerte.

“Una mujer ejemplar, que se enfrenta a una situación tremenda de una manera positiva, pero no de forma superficial, no como alguien que no acepta la realidad, sino al revés. Es una persona valiente, que se queda embarazada mientras lucha contra el cáncer y decide seguir adelante aunque eso acorte su vida. Es una película dura pero no deprimente, al contrario. Es una lección de vida, de cómo aprovechar cada minuto con calma y plenitud”, explica la actriz.

Ma ma muestra el proceso de la enfermedad “sin regodeos”, con una naturalidad “y dignidad” que Cruz trabajó al lado de la ginecóloga de la clínica Ruber Internacional Elena Carrillo. 

“He hablado con mujeres que han sufrido un cáncer y lo han superado o que, como mi personaje, han recaído después de un tiempo”, continúa la actriz. “Todas me mostraron sus cicatrices y su corazón, me han guiado a lo largo de este viaje, explicándome desde los cambios hormonales que provoca una quimioterapia a muchos detalles que hay detrás de la enfermedad y que la mayoría desconoce. Sin ellas no hubiera entendido nada, y por eso la película es para ellas”.

Sobre la dualidad actriz-productora, Penélope Cruz asegura que ha logrado un equilibrio entre creatividad y responsabilidad que al principio le asustaba. La película, producida desde cero por ella y el propio Medem, encontró financiación rápido. Vendida a 25 países, 15 la compraron antes de terminar el rodaje. “En este proyecto yo he sido tres personas en una: he sido Magda, el personaje; he sido la productora y, luego, el poquito tiempo que me quedaba, he sido yo”. 

 “Ha sido un rodaje muy fácil porque no se trata de una historia ni deprimente ni oscura. Yo tenía que estar más en conexión con la luz que con el miedo. Pero lo cierto es que el viaje me afectó más de lo que yo pensaba y cuando terminamos no pude ni disfrutar de la fiesta de fin de rodaje. Me quedé muy perdida, con una confusión muy grande. Y es algo que no suele ocurrirme, me volvería tarumba. Pero lo cierto es que me duró varias semanas, fueron sensaciones muy extrañas, algunas muy desagradables. No lo había previsto, pero acabé emocionalmente agotada”.

Cuando pase la ola de Ma ma, llegará el tsunami de Zoolander 2, que se estrenará en febrero de 2016 pero cuyo trabajo de promoción para Estados Unidos arranca en unas semanas. La enorme expectación que ha despertado el regreso, 10 años después del original, de esta parodia del mundo de la moda promete marcar otra vez época con su descaro posmoderno.

 

“Recuerdo que recibí la llamada de Ben Stiller cuando estaba comprando pañales en un supermercado. No me lo podía ni creer. No le conocía, pero para mí Zoolander, como para muchos, es una pelícu­la mítica, de culto, la he visto tantas veces… A él le hace mucha gracia como pronuncio Zoolander, que es como lo decimos en España, con la zeta. Así que mi personaje es una española, una agente de la Fashion Division de la Interpol con acceso a cualquier modelito de cualquier diseñador, que va en moto por Roma. Me he reído tanto en ese rodaje que no era ni normal, y verle dirigir y actuar ha sido una maravilla, ¡cambia el chip al segundo! Él, Mugato [personaje que interpreta Will Ferrell], Kristen Wiig…, todos son tan graciosos. Solo te diré que la película arranca con Justin Bieber”.

El clima festivo se torció con la muerte de la madre de Ben Stiller en pleno rodaje y, después, con la del padre de la actriz. “Ha sido todo rarísimo. Cuando pasó lo de Ben se paró la grabación unos días. Yo le miraba y me preguntaba cómo podía volver a trabajar después de algo así. Ni me imaginaba que tres semanas más tarde pasaría por el mismo trance. Está muy reciente y me cuesta mucho hablar de ello. Mi padre era muy joven (62 años) y estábamos muy unidos, de siempre, me ha acompañado muchas veces en mis viajes. Volver al rodaje fue muy difícil, y más porque era una comedia, una situación surrealista, jamás me había visto en nada ni remotamente parecido.

Encima justo esos días de después me quedaban secuencias con mucho diálogo y yo no podía concentrarme. Solo puedo decir que me han cuidado mucho, fueron muy cariñosos conmigo. Me hubiera gustado quedarme en casa para poder digerir al menos un poco lo que había pasado, aunque no creo que pueda asimilarse del todo nunca, pero no se puede paralizar más de cuatro días un rodaje con tantas familias implicadas y yo no iba a ser diferente a los demás”.

Volverá a ser Macarena Granada, la bella folclórica de posguerra que triunfa fuera de la España franquista, en la segunda parte de La niña de tus ojos (1998). Titulada La reina de España, la película reunirá a algunos de sus mejores amigos de la industria española: “Hace unos meses hicimos una lectura del guión y fue como si no hubiera pasado el tiempo. Vi claro que nos lo vamos a pasar muy bien. A todos nos hace mucha ilusión esta película”.

También será Virginia Vallejo, la amante durante más de una década de Pablo Escobar, autora del libro de memorias Amando a Pablo, odiando a Escobar. Una belleza de los años 80 que aún vive, una estrella de la televisión colombiana de buena familia que, al lado del capo del cartel de Medellín, empezó a nadar entre joyas y cadáveres. Vallejo y Escobar se habían conocido en la Hacienda Nápoles, el fortín-zoológico del narco, donde a ella le llamaron la atención su poder y su baja estatura. 

Hasta la fecha, Bardem y Cruz –que compartieron plano en 1992 en Jamón, jamón– habían evitado interpretar juntos otra ficción en la pantalla. Solo han coincidido en el reparto de El consejero (2013), de Ridley Scott, pero sin cruzarse durante el rodaje. “La verdad es que no sé muy bien cómo ha surgido, pero sí, al final vamos a trabajar juntos, de forma natural y nada forzada. Tampoco esto significa que volvamos a hacerlo. Es un guión maravilloso de Fernando (León de Aranoa), y todo encaja y tiene sentido para que estemos los dos. No me asusta trabajar con Javier, pero sí me da un poco de gusanillo. Es una situación muy nueva para ambos, pero creo que podremos disfrutar del trabajo. Al ser dos personajes reales hay que investigar mucho y eso será interesante. Tenemos que ir muy seguros para que sea algo fácil y bonito. Cada uno lo preparará a su manera, lógicamente, pero estoy segura de que estará muy bien, sabremos separar bien las cosas”.

Cada vez más dueña de sí misma, Penélope Cruz ve el paso del tiempo como una carta a su favor. Envejecer en la pantalla, asegura, nunca ha sido una de sus preocupaciones.

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**Fuente:** https://panorama.onl/espectaculos/penelope-cruz-envejecer-no-me-preocupa-20150823-0046.html
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