# «Para hacer arte hay que creer»: escultora Irma Parra

> Las manos laboriosas de Irma Parra evolucionan del primitivo tallado a las caricias del modelado. De su esencia femenina creadora brotan  formas orgánicas corporales, sinuosas, rítmicas, lúdicas y voluptuosas que desde el domingo se exhiben en la galería Art Nouveau de Maracaibo.   Ya en el 2008, en la exposición Para los pájaros la quema,

Por Yesenia Rincón Castellano · 28 de abril de 2015 · Espectáculos

Las manos laboriosas de Irma Parra evolucionan del primitivo tallado a las caricias del modelado. De su esencia femenina creadora brotan  formas orgánicas corporales, sinuosas, rítmicas, lúdicas y voluptuosas que desde el domingo se exhiben en la galería Art Nouveau de Maracaibo.  

Ya en el 2008, en la exposición Para los pájaros la quema, del Centro de Arte de Maracaibo Lía Bermúdez  , la destacada escultora había mostrado cuánto la impregnan los recuerdos de su infancia y de su tierra: “Aquella muestra fue un homenaje a un hermano que murió por  un recuerdo de una imagen que viví con él del vuelo de los pájaros por una quema. Aquel era un planteamiento totalmente diferente, era talla, pero yo voy trabajando y siempre sueño como más allá de lo que  puede hacer con las manos, siempre la mente se va más lejos. Era una exposición muy telúrica”

Y ciertamente fue más lejos. En la nueva individual El reposo de la forma en movimiento, la décima de sus 34 años de carrera. Allí  la mayoría de las 17  obras son el resultado del modelado. 

“Todo nace con la idea plasmada en el papel.  Luego voy al modelado en arcilla. De ello hago moldes de latex, de allí un contramolde de yeso, de eso paso al vaciado  en un material mixto que es un polvo de mármol, masillas plásticas, resina y puede haber hasta cemento para conseguir resistencia. Después se pasa a lijar y pintar”, compartió. 

De las formas abstractas que plantea afirmó: “A mí me inspira el cuerpo. Pero no sólo el humano, también el vegetal. Yo cultivo orquídeas y puede ser esa flor lo que me evoque una forma, su color, los cuerpos, las manos. Todo visto de una manera orgánica. Esto es abstracción orgánica. He tratado de ser figurativa y no puedo, no me llena”.

La también docente de escultura de la Facultad Experimental de Artes de la Universidad del Zulia (Feda), dejó fluir su admiración por Carlos Cruz-Diez. “Él es para mí una referencia, lo admiro y el hecho de verlo representado en la misma galería me ha inspirado en esta exposición, porque más que su obra, admiro su vida,  porque es un investigador que ha disfrutado plenamente sus descubrimientos y su trabajo, sigue siendo contemporáneo y está tan activo y vigente”.   Pese a  haber vivido tres años en Nueva York cuando estudió en el Sculpture Center, siempre expresa que dónde le gusta vivir es en Maracaibo. 

 “Todas las veces que me preguntan dónde quiero vivir, digo: ‘En Maracaibo porque aquí he podido hacer lo que me gusta. Todos los días digo: Qué maravilla que hay sol. Porque eso me permite trabajar”. 

Sobre sus proyectos creadores expresó: “A dónde voy a evolucionar no sé. Yo sé que voy a un lugar, pero no a donde. Para hacer arte hay que creer. Sin complejos. Y  disfrutar”.

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**Fuente:** https://panorama.onl/espectaculos/para-hacer-arte-hay-que-creer-escultora-irma-parra-20150428-0080.html
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