# Astolfo Romero, por siempre ave cantora a 15 años de su partida

> Sinónimo de zulianidad, autenticidad,  de artista integral e icono  chiquinquireño. Así es recordado el gaitero Astolfo Romero, a 15 años de su deceso. Un paro cardiaco truncó su vida a los 50   años. Lo sorprendió a la salida  de  la grabación del tema Ave cantora, que escribiera para su amigo Betulio (o Belutio, como

Por Ítala Liendo Luzardo /  [email protected] · 20 de mayo de 2015 · Espectáculos

Sinónimo de zulianidad, autenticidad,  de artista integral e icono  chiquinquireño. Así es recordado el gaitero Astolfo Romero, a 15 años de su deceso.

Un paro cardiaco truncó su vida a los 50   años. **Lo sorprendió a la salida  de  la grabación del tema Ave cantora, que escribiera para su amigo Betulio (o Belutio, como lo llamaba) Medina.**

Gaitas y parrandas compuso con facilidad este querido cultor. En lenguaje sencillo,  cargado de humor, muy a su forma de ser que le valió el calificativo de “El Parroquiano”.

 

 Si yo me encuentro un marciano /y lo llegara a agarrar /lo pelo y mando a bañar /y lo saco pa’ la calle / y no se lo enseño a nadie / si no me aflojan un real (Gaita El marciano).

**“Astolfo, como un creador zuliano,   eternizó su imagen ante el pueblo. Su recuerdo no permite que su  figura se olvide. Su siembra dejó buena cosecha: su obra, sus hijos, su talento… Cada día que pasa sus creaciones  gustan más. Él sabía componer muy bien y cada historia quedó bien contada”,** opina su amigo, el compositor Heriberto Molina.       “Mientras otros nos empeñábamos en remarcar cosas como la charrasca sonora, él  compuso El marciano, El gabinete del diablo, El  mercado de los buchones y 6-42, entre muchas. Él supo universalizar  su creatividad para la gaita. Creo  que el mejor homenaje que podemos hacerle es tomar su ejemplo y componer  con sentimiento”.

Desde niño, a Astolfo le gustó la gaita. A los 9 años aprendió a tocar cuatro. Dedicaba  sus gaitas a su madre, a la recordada Cira Elena. Le cantó a su abuela mamá Carmen, a los tíos, a sus hijos.   Los domingos la parranda retumbaba en la casa materna, asentada en San  Jacinto.     **“La gaita fue su vida y pudiera decirse que murió cantando.** Se dio a querer entre la gente y no es porque sea hijo mío, pero sé que no lo han olvidado y no lo van a olvidar fácilmente”, decía la progenitora, quien falleció en julio de 2011. La calle Jugo, de la parroquia Santa Lucía, lo vio nacer el 8   de febrero de  1950. La barriada empedraera le regaló los primeros aplausos en conjuntos que surgieron en las calles Soledad y Colón.

Sobre Romero, el periodista León Magno Montiel en su portal Sabor Gaitero recuerda que debutó con la agrupación infantil Los Invasores (1962); en Mérida —a donde partió a estudiar a los 14  años— fundó  ‘Los Bomberos’ y ‘Los Canarios’ (1964); participó esporádicamente con el conjunto Los Tigres. En   1971 entró  a ‘Santanita’  con el que logra catapultarse al estrellato, lo que derivó a su contratación por los Cardenales del Éxito”.

 

**La Cardenalera es /la que nos hacía falta/ porque se siente la gaita/ como la de otrora fue**/ época feliz también/ que albergó en los corazones / las más gratas emociones / que evocar nos da placer (Gaita La cardenalera).

Cantó  también con  la Universidad de la Gaita y  Gaiteros de Pillopo.   En  1992 fundó   La Parranda Gaitera. Se  destacó  en    Koquimba, Gran Coquivacoa,  Las Estrellas del 2000 y Maragaita.

“Los temas  de**‘El Parroquiano’** **no pierden vigencia**, se siguen escuchando, cantando, bailando”, dice Marina Salas,  relacionista  pública de agrupaciones gaiteras. Para ella, temas  como La otra tamborilera y El bodegón se cuentan entre sus preferidos.

  Y huele a aroma de vino / añejado en la bodega /es olor a gaita vieja/ que ha recorrido caminos / y curtida de experiencia /de esos tiempos del ayer / al pueblo le ha de verter / su extraordinaria sapiencia (Gaita El bodegón). 

**“Astolfo Romero fue un artista y músico completo”,** explica el compositor Carlos Luis González. “Su composición gustó porque supo manejar con sutileza    lo cotidiano;  supo ser cronista…él venció el olvido   y por eso sus temas   aún se escuchan, como La taguara de Bartolo, La piñata, El mercado de los buchones y El barbero. Su música era elegante, supo armonizar muy bien sus contenidos ”.

Manejó   la picardía —como en “La comae” y La bruja de Veritas—  y en la gaita protesta era enérgico en el reclamo, pero sin faltar el respeto”.

San Antonio en Sanidad hoy ve las calamidades / que pasan los hospitales por tanta necesidad / y el ministro de Fomento tiene todo regulado / y aunque hay precios congelados hoy todo sigue en aumento. (Gaita El gabinete del diablo)   Se preocupó por enseñar la cultura zuliana y desde la radio lo hizo en **“La gaita antañona”,**  al lado de la “Tía Mora” (Moraima Gutiérrez)  y “Tío Catire” (Humberto “Mamaota” Rodríguez), bajo la dirección de “Tío Cubi” (Reinaldo Cubillán). En la TV  se le vio  en el espacio  humorístico A la jaiba,   por el Canal 11, y luego en “Entre gaitas y gaiteros”, de  Heberto Áñez.

 **“Su versatilidad, talento, estilo y amor por nuestras cosas lo convirtieron en uno de los gaiteros mas completos de todos los tiempos”,** concuerda  desde la COL el gaitero Jaime Indriago.

 En casa se venden tetas /y mondongos especiales /periódicos, terminales /ganadores y dupletas / también se pone ampolletas /y la costura no falta / y mamá te echa las cartas /si le compráis la gaceta.

Dieciocho años han pasado desde que dio voz a   ‘En casa se larga el forro’, con el conjunto  La Parranda Gaitera y el tema, cuya letra es de Heriberto Molina,  sigue   vigente.   

En la memoria del zuliano  igualmente están grabadas **“Entre palos y alegrías”,  “La florecita”,   “El saltamontes”,   “Lluvia de plata”, “Ay, corazón” y “Amor chiquinquireño”.** 

“Considero que la trascendencia de Astolfo Romero fue el legado de sus composiciones, muchos aprendimos a conocerlo a través de sus gaitas, como Bahía de Cata,   Guarapachando, Dos corazones,   Paladín y Patrimonio nacional, entre otras”, agrega el locutor Eduardo Torres.

Su fe en la Chiquinquirá, sembrada en el seno familiar,  se acrecentó al fundar, junto a Reinaldo Cubillán, el conjunto Los Chiquinquireños.   

**“Astolfo fue siempre un hombre mariano,  me lo encontraba en la Basílica cuando visitaba a la Chinita. Lo hacíamos por voluntad propia, por un llamado de fe”,**comentó, en una oportunidad, “El Colosal” Ricardo Cepeda.   Desde niño voy al templo /a rezarte una oración /y a llenarme de emoción / cada vez que te contemplo /soy fiel a mi devoción / que siento desde pequeño / y este amor chiquinquireño / que llevo en mi corazón / destello de luz celestial visión / divino es tu resplandor/ Madre de Jesús lazo de la unión / ilusión grande de amor (Gaita Amor chiquinquireño).

“Entre nosotros hubo una hermandad. Astolfo, (Ricardo) Cepeda y yo teníamos hasta las mismas amistades. Me llamaba  ‘Aguirro’. Siempre estábamos juntos, por eso  nos decían Los tres alegres compadres. Astolfo, aunque a veces  bastante malcriado,  era   guachafitero, paso que daba, chiste que echaba… decía que como gran maracaibero  era chofer de tráfico  y guachimán”, describe el compositor Renato Aguirre.

“Fue un maracucho excepcional, compositor original, de gran chispa, creo que estaba tocado por los hilos de la sensibilidad del alma  zuliana… **Han sido 15 años de ausencia y lo llevaremos siempre en el corazón y en su memoria dedicaremos   una oración”.**

 Bendíceme, Sagrada Virgen María Chinita mía, Chiquinquirá, protégeme por los caminos que ando/ y donde yo esté cantando /voy renovando mi fe / acompáñame /en mi corazón tu mora  /y tu eterna ave cantora / humildemente seré.  **(Gaita: Ave cantora).**

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**Fuente:** https://panorama.onl/espectaculos/astolfo-romero-por-siempre-ave-cantora-a-15-anos-de-su-partida-20150519-0066.html
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