# Renato Yánez, un “comegato” volador

> Tres veces al día se sube a un helicóptero rojo con la intención de hacer algo casi imposible: dar luces a los conductores que, desde tierra, intentan no desfallecer en su intención de alcanzar su destino, logrando sortear el molesto tráfico caraqueño, que día a día pone a prueba al más estoico de los choferes.

Por Sabrina Machado / Caracas · 11 de octubre de 2015 · Espectáculos

![Renato Yánez, un “comegato” volador](https://panorama.onl/app/uploads/c284235833f8c274-1.jpg)

Tres veces al día se sube a un helicóptero rojo con la intención de hacer algo casi imposible: dar luces a los conductores que, desde tierra, intentan no desfallecer en su intención de alcanzar su destino, logrando sortear el molesto tráfico caraqueño, que día a día pone a prueba al más estoico de los choferes. 

Se conoce de memoria cada calle, urbanización y avenida que atraviesan la Gran Caracas. En su mente están calcadas las colas típicas, de las típicas horas, de la ciudad; sin embargo, aún confía en los caminos verdes, que le brindan al caraqueño un soplo de brisa fresca, cuando se ve atrapado en una tranca, producto de algún choque, un accidente con motorizado o del ritmo propio que tienen los atascos en la ciudad capital.**“La cola, así como se forma, se elimina en cinco minutos”**, asegura al tratar de explicar lo impredecible del tráfico. 

 

Cada día Renato Yánez realiza tres reportes. 

![Renato Yánez, un “comegato” volador](https://panorama.com.ve/app/uploads/4734e76832bbfe5e.jpg)

 

Renato Yánez ya lleva 12 años sobrevolando la gran ciudad, desde el helicóptero de Traffic Center. Con un mapa de gran extensión se aprendió, como niño de escuela, cada sección de la “Sucursal del cielo”, adiestrado por Germán Freites, pionero de este servicio comunitario sobre la recordada Tango Tango Fox, avioneta que sobrevoló a la gran ciudad, para transmitir los primeros reportes del tránsito automotor en la década de los 80. 

 La ciudad que recorre a diario, ya sea en moto, carro o helicóptero le genera gran ambivalencia. La disfruta de una manera muy particular, como solo alguien que puede apreciarla a cinco mil pies de altura puede hacerlo.  **“Desde el aire no se escuchan los disparos”**, confiesa de manera casi inconsciente. El hombre que empezó como productor del programa radial que ya alcanza 15 años al aire, se confiesa impresionado por la desigualdad y anarquía que reina en Petare, al mismo tiempo que le impacta el número de piscinas que se aprecian desde el aire en terrazas y azoteas de edificios. Todo en la misma ciudad. 

 “Desde la forma visual del paisajismo, Caracas es una cosa impresionante, con una montaña al norte, con muchos verdes… **Es una ciudad de contrastes, que está entre lo sublime y lo bizarro, aunque suene repetitivo. Caracas es bella, mal planificada. Es un privilegio volar sobre ella, aunque al aterrizar pasa de hermosa a peligrosísima.**He visto en la autopista hasta cuatro atracos delante de mí. La gente se oculta con el sol”, indica al hacer referencia de su único objetivo diario: describir el comportamiento vehicular de una de las ciudades más peligrosas del mundo. 

 Asegura que esta rutina no le cansa, a pesar de lo rígida que es y del tiempo que ya lleva con ella. Comienza y termina en la Base Aérea Generalísimo Francisco de Miranda, mejor conocida como La Carlota, ubicada en el municipio Chacao, de Caracas. A las 7 de la mañana, a las 12:20 del mediodía y a las 4:30 de la tarde su tiempo está comprometido con el firmamento y la suerte. 

**Al menos en cinco ocasiones el helicóptero, reconocido por cada caraqueño, ha tenido que declarar emergencia, al sufrir algún percance en el aire**. Uno de los sustos más importantes lo produjo “un bendito zamuro” que se estrelló contra las hélices. Consciente que esta situación forma parte de los “gajes del oficio”, lo único que pensó ese día fue: “no quería que fuera hoy”. Cada nueve de mayo él y el capitán se desean un nuevo feliz cumpleaños.

 

El tráfico vehicular de la ciudad capital es monitoreado desde un helicóptero. 

![Renato Yánez, un “comegato” volador](https://panorama.com.ve/app/uploads/d6ed700a4e785ed3.jpg)

 

A pesar de esta experiencia, no le da temor montarse a diario en el Bell Ranger, se siente confiado por el personal que le acompaña y por el mantenimiento constante que recibe el aparato rojo. Además los equipos de rescate se han activado de forma inmediata, apenas se han necesitado, refiere con cierta cautela, al reconocer que no acostumbra a mencionar estos detalles en sus entrevistas. “Hoy estoy de bocón”, dice en una gran carcajada. 

Su vivencia por los aires lo motivó a tomar el curso de pilotaje, cuyo certificado depende de que termine unas horas que todavía están pendientes. Sin embargo, la agenda diario conspira contra él mismo, según confiesa.  La dinámica con el tráfico y la conducción de su propio programa radial le dejan pocas horas a disposición para otros proyectos. **Desde la cabina de FM Center le sigue el ritmo a la vialidad caraqueña con Torre de Control, que se transmite de una a tres de la tarde, a través de Candela Pura.**

En la actualidad la fotografía lo mantiene totalmente apasionado y el considerado barrio más grande de Latinoamérica se ha convertido en su musa diaria. “Para mí Petare es increíble, es ver toda una montaña mal planificada, llena de subsectores populares, a los que también le cae el sol a lo largo de su topografía y, así, como hay gente mala, también hay gente decente, trabajadora. Es impresionante. Es ir más allá de ver las cosas como malas y buenas”. 

Afirma que no sale sin su cámara fotográfica, siente pasión por la ciudad y es celoso del material que capta, alguna muestra de ello lo cuelga en sus redes sociales, donde comparte con más de 140 mil “comunicadores”, que —con el paso de los años— se han convertido en uno de sus principales aliados a la hora de reportear el tráfico. 

Semáforos dañados, accidentes viales, conos mal dispuestos, policías acostados improvisados o vahos innecesarios son temas de interés común entre Renato y sus amigos virtuales. Relación que califica como cercana y respetable. 

**El hombre nacido en 1969, año “del Cadillac, Woodstock y del vino añejo”, como él mismo hizo referencia, no ve por lo pronto una jubilación aérea**. Sigue enamorado de la adrenalina y libertad que le genera el montarse a diario sobre el Bell Ranger, a pesar de las exigencias que esta dinámica trae consigo. 

Para él una condición sine qua non es hacer ejercicios, llevar una vida más o menos sana, sin necesidad de ser “Ghandi”, pero sin mayores abusos, porque la altura pasa factura. Su experiencia a bordo del aparato rojo coincidió con el abandono de la nicotina, después de 20 años, hecho que hoy agradece por el tema del acoso al fumador y a la propia salud, ya que “es vital respirar bien”.

“Volar cansa, hay gente que se monta una hora y se baja aporreado. Sientes calor y frío, tienes que usar a diario protector solar, porque si no te arrugas como una pasa. En el helicóptero estás más susceptible. No hay nada peor que una resaca a cinco mil pies de alturas”, dice entre risas. Le cuesta creer cómo hay personas que, a pesar de que viven en esta ciudad, no la conocen, jamás han estado en ciertos sectores y quizás ni siquiera los han escuchado nombrar. 

 

El comunicador tiene dos hijos y es amante de a fotografía. 

![Renato Yánez, un “comegato” volador](https://panorama.com.ve/app/uploads/2b674a8faeb5ce29.jpg)

 

El experto del tráfico vehicular admite que hasta él mismo se ha llegado a perder en la ciudad capital. En ocasiones ha tenido que “cerrar los ojos” y verse desde arriba para lograr ubicarse.**“Yo conozco en realidad a Caracas es desde arriba. Caracas es muy grande, con muchos recovecos, es muy complicada”**, señala quien debió estudiar cada una de sus calles sentado al frente de una mesa y un típico mapa.

 Por los momentos son las cuatro de la tarde, Renato Yánez no ha almorzado y ya enfila hacia La Carlota donde lo espera el capitán y el Bell Ranger rojo. En el camino revisará detalles de la vialidad con los productores del programa y algunos tuiters que le den un mapa de la situación del tráfico en esos momentos.

Al comienzo de su conducción en Traffic Center se desesperaba cuando no lograda ofrece cada detalle señalado por algún oyente o verificar cada cola descrita a través de las redes sociales. Hasta que entendió que: “No existe el reporte perfecto, eres un ser humano, no eres una máquina. Tomas el control, haces un cuadro mental y tratas de ir cambiando siempre”. 

Pocos minutos después de finalizar la entrevista, se ve el helicóptero rojo pasar sobre Caracas, en algunos sectores de la ciudad, como en la Cota Mil, los conductores le hacen cambios de luces a modo de saludo. La jornada se ha cumplido. **Ya a las seis está liberado de responsabilidades laborales para disfrutar de otras pasiones, sus dos hijos, el fútbol y la música rock, como buen “comegato”.**

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**Fuente:** https://panorama.onl/espectaculos/Renato-Yanez-un-comegato-volador--20151009-0072.html
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